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Chega-Vox versus iberismo saludable

El viernes 12 de diciembre, en El País, Carmen Morán Breña ha informado que «en Extremadura residen más de 2.000 portugueses y alrededor de 900 extremeños tienen su casa al otro lado, una minucia para el trasiego de personas que sólo por Badajoz capital entran y salen en 8.600 vehículos diarios». Intuyo que es probable que haya miles de extremeños que residan informalmente en Portugal, y viceversa. Es una hipótesis, porque en caso contrario me da la sensación que la introducción del portugués, el erasmus y el trasiego diario no haría mella en la mentalidad de las nuevas generaciones extremeñas o que realmente la burocracia disuada de forma sorprendente. Sé que el uso del coche de matrícula española en Portugal tiene sus limites legales, pero no necesariamente hace falta tener coche y matrícula española para residir simuladamente en Portugal.

Las relaciones transfronterizas son un consenso entre los partidos mayoritarios extremeños, por eso -apunta Morán Breña- que no son materia de debate electoral, aunque hay que decir que existen algunos programas electorales donde se abunda más que en otros sobre la cuestión. Además, el próximo martes, el Foro Impulsa de Prensa Ibérica ha invitado a los alcaldes de Badajoz, Lisboa y Madrid para debatir la economía del sudoeste ibérico y apoyar el AVE Madrid-Lisboa.

Vox, en Extremadura, crece fundamentalmente por motivos extrarregionales. En el Alentejo, Chega se mueve entre los 10% de las municipales, donde tiene menos implantación, y los 25% de las parlamentarias. En el Concelho de Elvas llegó a un 43%, al lado de Badajoz, y en el distrito de Portalegre casi un 30%. Para Chega, el resultado de las elecciones presidenciales del 18 de enero puede ser similar al de las parlamentarias, que no es poco. El auge del nacionalismo de Chega nos debe encender las alertas porque puede llevar a que, de entrada, las relaciones con España pasen a un plano inferior o que directa o indirectamente se fomente la hispanofobia. Es cierto que Chega tiene esa alianza por la cúpula con Vox de ayudarse mutuamente, pero por abajo no hay noticia de hermandad peninsular, algo parecido a lo que hubo entre Franco y Salazar, salvando las distancias.

El momentum populista y victimista de Chega todavía tiene fuerza. Aunque todavía no vaya a tomar el poder, sí que condiciona la agenda política. Portugal también tiene que reflexionar sobre si quiere o no más alianza con España, sin perder su soberanía. Para el iberismo, el momento populista luso es un ambiente hostil, que no ayuda a un ambiente pacífico mayoritario en favor de una alianza ibérica más ambiciosa. A más nacionalismo particularista, menos iberismo. Con la ultraderecha, afirma Carmen Morán, quizá los castillos y las fortalezas de la frontera vuelvan a tener uso. En ese escenario, el iberismo pasará a la defensiva ante el riesgo de perder los hitos en la integración ibérico-europea y la paz entre hermanos.

Según una encuesta -para las presidenciales- de Aximage, Chega tiene un 21,4% de los apoyos, seguido muy de cerca por el PSD (20,4%) y Gouveia e Melo (19,6%). El resto de fuerzas: IL (11,7%), PS (10,7%), Bloco (6,6%), CDU (3,2%) y Livre (2,1%). Es la primera vuelta, porque en la segunda, Chega tiene un techo bajo: el segundo contrincante siempre tendrá ventaja. Aun así, para Ventura, será una oportunidad para desestabilizar a Portugal y hacer campaña anticipada para las siguientes legislativas. Todavía quedan tres años, en principio.

En televisión, el enfrentamiento entre André Ventura y -el iberista- Jorge Pinto estuvo marcado por intensos intercambios de acusaciones personales y profundas divergencias sobre la reforma laboral y el papel del presidente de la República. Jorge Pinto lanzó duras acusaciones contra Ventura. «Alguien que ha estado en 40 entrevistas este año y que, sumando debates legislativos y presidenciales, aparece de media una vez por semana en televisión, no es antisistema. Fue, de lejos, la figura con más tiempo en antena mediática en noviembre; André Ventura es el niño mimado del sistema», añadiendo que el líder de Chega vive en una urbanización cerrada y no camina por la calle sin seguridad.

Por otro lado, el presidente de LaLiga, Javier Tebas, se reunirá el próximo martes con su homólogo de la Liga Portugal, Reinaldo Teixeira, en Oporto, para reforzar el protocolo de colaboración que ya existe entre ambas. Tebas y Teixeira buscará fortalecer el pacto «con entendimientos comunes y cooperación» en temas como la seguridad o la lucha contra la piratería. La manipulación de resultados, la elaboración de contenidos y las redes sociales serán otros de los aspectos que abordarán ambos. En un artículo de Paulo de Mariz Rozeira, directivo ejecutivo de la Liga Portugal, este encuentro lo califica como «iberismo saludable». Sigamos esa senda saludable, de juntar deporte e iberismo, camino del Mundial 2030, tal y como explicamos en el libro Ocho objetivos para fortalecer la Alianza Ibérica.

Pablo González Velasco

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