Desde el 1 de enero de 2026, los vehículos matriculados en España deberán llevar la señal V16 luminosa y conectada como único medio legal de preseñalización cuando el coche quede inmovilizado, un cambio que ha reabierto dudas sobre qué ocurre al cruzar a Portugal (y qué debe hacer un conductor portugués si se avería en España). La DGT recuerda que esta obligación nace porque España es el primer país en implantarla y, precisamente por eso, ha publicado criterios específicos para la circulación internacional.
La instrucción de Tráfico se apoya en los convenios internacionales sobre circulación vial y aclara que, si un vehículo extranjero circula por España en “circulación internacional”, se considera que cumple si utiliza triángulos (u otro sistema equivalente previsto en su país). Por otro lado, si un vehículo español circula por otro país firmante, puede cumplir usando la V16 conectada sin necesidad de llevar triángulos, al ser el dispositivo exigido por la normativa del país de matriculación.
En Portugal, la regla general vigente sigue siendo la dotación de triángulo de preseñalización y chaleco retrorreflectante (con excepciones para algunos tipos de vehículos), y su normativa fija también distancias mínimas de colocación y un régimen sancionador por falta de equipamiento. Por eso, aunque la DGT sostenga que un turismo español estaría cubierto en circulación internacional usando la V16, muchos conductores optan por mantener también los triángulos cuando viajan fuera para evitar malentendidos operativos en carretera.

