El rey de España, junto al presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, ha intervenido este miércoles ante la sesión plenaria del Parlamento Europeo, con motivo del 40 Aniversario de la adhesión de España y Portugal a la Unión Europea, celebrado el 1 de enero de 2026. El presidente de la República Portuguesa ha reconocido la descendencia institucional de su país del Reino de León que a su vez sería protagonista de la formación del Reino de España. Felipe VI se ha referido a la hermandad ibérica y ha pronunciado unas palabras en portugués en su discurso, afirmando que «juntos, demos um passo histórico, um passo mais, na nossa longa história partilhada».
El jefe del Estado español ha defendido la política exterior europea, «la que defiende las soluciones basadas en normas y el diálogo como cauce para resolver conflictos y promover la paz, la estabilidad y la cooperación. O la que no puede aceptar —ni mucho menos avalar— planteamientos geopolíticos de otra época como si fueran signos de un tiempo nuevo». Por ello, ha animado a seguir trabajando en la autonomía estratégica, «en el refuerzo del pilar europeo dentro de la Alianza Atlántica», algo que consideró una «necesidad inaplazable», ya que, al mismo tiempo, «es la mejor manera de preservar un vínculo trasatlántico basado en el respeto y la lealtad».
Sin ese vínculo «estaremos abocados a un mundo más incierto, más inestable y más peligroso», ha advertido. Nunca como en estos tiempos «oscuros», ha sido la idea de Europa tan necesaria, ha dicho el rey de España en su discurso, tiempos que recuerdan que «la fuerza sin principios equivale a la barbarie». Un discurso que ha comenzado con un agradecimiento en nombre de todos los españoles por las numerosas muestras de afecto que reciben estos días a raíz del accidente ferroviario ocurrido en el municipio de Adamuz, en Córdoba, tras el minuto de silencio que el Parlamento Europeo mantuvo en memoria de las víctimas.
El monarca ha destacado la necesidad de preservar estos logros ya que la situación que atraviesa Europa exige el compromiso de todos: «No podemos dar Europa –la Unión Europea– por descontada», ha recalcado Felipe VI, que recordó que los europeos solemos ser muy críticos con el desempeño de las instituciones comunitarias. Pero algunas críticas «ponen en jaque nuestros principios y valores, aquellos sin los cuales Europa volvería a ser una mera noción geográfica. Y ahí —en la desmemoria de lo que ha supuesto la construcción europea— está nuestra mayor amenaza», ha sostenido.
Antes de esta intervención, la presidenta Roberta Metsola recibió a ambos jefes de Estado a la entrada del Parlamento Europeo, en cuyo acceso se interpretaron los himnos de España y Portugal y firmaron en el libro de honor en la sala de protocolo, donde las banderas españolas lucían un crespón negro por el luto decretado por el siniestro ferroviario. Posteriormente, Felipe VI y Marcelo Rebelo de Sousa se reunieron con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

