Portugal se enfrenta hoy a una de las jornadas electorales más complejas de su historia reciente. Las urnas para la segunda vuelta de las presidenciales han abierto a las 8:00 (hora local) bajo una situación de alerta nacional provocada por la borrasca Marta, que ha puesto en jaque la logística en varios puntos del país.
La fuerza de la tempestad, con lluvias torrenciales y vientos que superan los 100 km/h, ha impedido el normal funcionamiento del sufragio. El punto más crítico se localiza en Alcácer do Sal, donde el desbordamiento del río Sado ha inundado accesos clave a los centros de votación. Según la Comisión Nacional de Elecciones (CNE), la votación ha sido aplazada en varias freguesias de este municipio y otras 16 localidades rurales por motivos de seguridad. En estos puntos, los ciudadanos deberán ejercer su derecho el próximo domingo 15 de febrero, lo que retrasará el recuento definitivo oficial del país.
Datos de participación y electores
A pesar del escenario de «calamidad», la movilización ciudadana está desafiando al clima:
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Censo Total: Más de 11 millones de ciudadanos están llamados a decidir entre el socialista António José Seguro y el derechista André Ventura.
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Voto Anticipado: El sistema de voto en movilidad registró una cifra récord de 309.000 inscritos, un recurso vital que ha permitido a muchos electores evitar el temporal de hoy.
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Resiliencia: Aunque la abstención preocupa, las colas en Lisboa y Oporto demuestran que la polarización política está pesando más que la meteorología adversa.
El mensaje de Marcelo Rebelo de Sousa
El presidente saliente, Marcelo Rebelo de Sousa, ha realizado una declaración institucional tras votar temprano, apelando al espíritu de resistencia portugués. Marcelo rechazó las peticiones de suspender la elección nacional: «Votar hoy es vencer la calamidad y afirmar la democracia. La ley es clara y no permite un aplazamiento general; nuestra democracia es fuerte y ya lo demostró en tiempos de pandemia. Aquellos que hoy no pueden votar en Alcácer do Sal o Montemor-o-Velho, lo harán con todas las garantías la próxima semana».
Marcelo Rebelo de Sousa ha subrayado que el próximo presidente tendrá el reto de «coser» un país dividido por la crispación y agradeció a los ciudadanos su «coraje de no desistir» pese a las condiciones extremas de la borrasca Marta.
Candidatos
Lo que está en juego es más que un nombre. El moderado António José Seguro representa la «resistencia institucional» frente a la versión local del populismo trumpista encarnada por André Ventura. Es probable que una alta abstención sea favorable a Ventura, pero sin llegara a tener posibilidades de victoria. Hay encuestas que dan el 67% de voto al socialista António José Seguro.
Para gran parte del electorado y analistas de medios, una victoria de Seguro es vital para preservar el sistema de contrapesos y evitar que el discurso de «odio contra el sistema» de Ventura fragmente definitivamente la cohesión social lusa. Una victoria aplastante de Seguro sería una derrota política para la extrema derecha local y mundial.

