El Trapezio

La Cámara Hispano Portuguesa reúne en Madrid a los presidentes de las confederaciones de empresarios de España (CEOE) y Portugal (CIP)

En una cena-coloquio en Madrid, la Cámara de Comercio Hispano Portuguesa (CHP) ha reunido al tejido empresarial ibérico y sus líderes —Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, y Armindo Monteiro, presidente de la Confederación Empresarial de Portugal (CIP)—, contando con la presencia del embajador de Portugal en España, José Augusto Duarte. En el evento se analizaron los desafíos estructurales a los que se enfrentan los empresarios ibéricos.

El presidente de la Cámara Hispano-Portuguesa, António Calçada, ha abierto la jornada con un tono pragmático y directo. «He decidido lo que no voy a decir: no voy a hablar de política, ni a hacer diagnósticos que todos conocemos; estamos cansados de reflexiones», ha afirmado tajante, subrayando que el tiempo de la retórica ha dado paso al tiempo de la ejecución.

Calçada ha planteado tres interrogantes estratégicas que marcaron el eje del debate: 1) ¿Cómo potenciar sectores que permitan ganar escala para competir fuera de nuestras fronteras? 2) ¿Qué falta para que las empresas de ambos países se unan en un ‘match’ ibérico de forma efectiva en proyectos comunes y en otros continentes? 3) Ante los informes de Letta y Draghi, que alertan sobre la pérdida de industria, ¿cuál es la respuesta coordinada de la Península?

Por otro lado, el presidente de la CHP ha insistido en que el problema de la competitividad europea es real y urgente, y que la región ibérica debe actuar como un bloque sólido para evitar que la burocracia y otros problemas sigan frenando el crecimiento.

Del micro-emprendimiento a la gran empresa

El embajador de Portugal, José Augusto Duarte, ha aportado una visión técnica sobre la similitud de las estructuras económicas. Con datos elocuentes, recordó que en Portugal el 96% son PYMES y apenas un 0,1% son grandes compañías. En España, la situación es análoga: el 99% son PYMES y solo el 0,2% alcanzan la categoría de gran empresa.

«Ambos países comparten el reto crítico del crecimiento en tamaño», ha señalado Duarte. El embajador ha hecho referencia a que la participación de la UE en el PIB mundial ha caído del 25% al 14%. «El informe Draghi es claro: sin reformas profundas, la UE se arriesga a una agonía lenta. Necesitamos invertir más, reducir costes energéticos y fomentar una transición tecnológica neutra», ha señalado.

Para Duarte, la solución reside en una mayor alianza empresarial ibérica: «Españoles y portugueses compartimos una cercanía de valores única. Juntos siempre llegaremos más lejos, pero también hay que tener en cuenta la generosidad. Los buenos negocios siempre hacen buenos amigos».

Armindo Monteiro (CIP): Contra la «tiranía de la emoción» y la dependencia de fondos

El presidente de la Confederación Empresarial de Portugal (CIP), Armindo Monteiro, ha ofrecido un discurso cargado de crítica hacia las políticas públicas actuales. «Primero se crea riqueza y después se distribuye», ha recordado Monteiro, criticando la visión meramente recaudatoria de algunas administraciones. Monteiro ha reconocido la lucha de Garamendi por la iniciativa privada ante un contexto político hostil.

Ha sido especialmente crítico con la gestión de los fondos europeos: «Desde el año 2000, Portugal ha recibido millones que no se han traducido en crecimiento económico sostenible. Los fondos han reducido los incentivos para aplicar buenas políticas». Monteiro ha alertado sobre tres fenómenos: 1) La tiranía de la emoción, como tendencia de la política moderna a manipular a las masas a través de los sentimientos. 2) La dictadura de lo efímero, como búsqueda del corto plazo cuando ningún plan de negocio serio cabe en esa temporalidad. 3) La demografía electoral, como riesgo de estar presos de políticas que solo miran al votante actual y no al futuro de los jóvenes.

«La primera transformación es la transformación mental», ha concluido el líder de la patronal lusa, abogando por la autenticidad y el esfuerzo frente a la complacencia.

Antonio Garamendi (CEOE): «Las empresas portuguesas en España son empresas españolas»

Discurso en evento de la Cámara Hispano Portuguesa con banderas de España y PortugalEl cierre del coloquio ha corrido a cargo del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien abogó por una integración total. «Para mí, las empresas portuguesas en España son empresas españolas», ha declarado, eliminando cualquier barrera mental.

Garamendi ha sido contundente: «Somos el 7% de la población mundial y el 14% del PIB global, pero representamos el 55% del gasto social. Las pensiones son un drama que hay que abordar». También ha identificado una paradoja del mercado laboral: «El cambio tecnológico es de tal porte que hay un problema de aptitud y actitud. Nos falta gente experta en ciberseguridad e Inteligencia Artificial. Tenemos millones de parados y falta gente para ocupar puestos de trabajo porque se quiere trabajar menos para vivir mejor».

El presidente de la patronal española ha criticado la intromisión de lo público en lo privado y la falta de rigor presupuestario: «Imaginad una empresa que lleva tres años sin presupuestos. La desigualdad a menudo proviene de las malas políticas, no de las empresas».

Garamendi ha destacado ejemplos de éxito en la cooperación ibérica, como la «excepción ibérica» en energía y la candidatura conjunta para el Mundial 2030. Asimismo, ha subrayado la importancia de la próxima Cumbre Iberoamericana en Madrid y el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur como oportunidades de oro para actuar de la mano.

La Cámara de Comercio Hispano Portuguesa ha reafirmado su papel como puente indispensable entre las economías de España y Portugal.

 

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