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España estará «vigilante» junto a Francia y Portugal para defender el campo de las regiones ultraperiféricas

Mapa que muestra las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea.

El Gobierno español estará en contacto con Portugal y Francia para caminar en un texto único en defensa del sector primario de las regiones ultraperiféricas y estará vigilante para tener el mejor marco plurianual posible, ha afirmado el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, que ha admitido que no será «fácil». El ministro español se ha pronunciado de esta manera al término de un encuentro en Santa Cruz de Tenerife entre representantes de los tres estados comunitarios con regiones ultraperiféricas (RUP) y del sector primario, en el que se ha firmado una declaración en relación con el impacto del nuevo marco financiero plurianual de la UE.

Al respecto, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha indicado que se ha lanzado «un mensaje firme» respecto a la necesidad de defender «con uñas y dientes» el espíritu de las RUP y, particularmente, de la supervivencia de su sector primario. En la declaración conjunta de las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea sobre el Marco Financiero Plurianual 2028-2034 se pide formalizar una posición común para defender de manera coordinada sus necesidades y prioridades en todas las instituciones de la Unión, con vistas al nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y a las políticas sectoriales que lo acompañen.

Igualmente, indican que las RUP son conscientes de la dimensión estratégica, geopolítica, económica, social y medioambiental que tienen en Europa y, atendiendo a la necesidad de reforzar una acción concertada en el ciclo institucional y presupuestario 2028-2034, adoptan la presente Declaración. Por ello recuerdan que el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea reconoce la singularidad permanente de las Regiones Ultraperiféricas y habilita la adopción de medidas específicas para compensar los efectos de la lejanía, la insularidad, la reducida dimensión de los mercados, la dependencia de un número limitado de sectores y otros condicionantes estructurales.

Subrayan asimismo que la fragmentación de posiciones debilita la capacidad de influencia de las RUP en el proceso decisorio europeo, mientras que una actuación conjunta y estable refuerza la defensa de sus intereses comunes ante la Comisión Europea, el Consejo, el Parlamento Europeo, el Comité Europeo de las Regiones y el Comité Económico y Social Europeo. Por ello, prosiguen las RUP, se reclama «unidad de acción institucional y actuar de manera coordinada y sostenida ante todas las instituciones y órganos de la Unión Europea» para defender una agenda común de estos territorios en el nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y en la legislación sectorial que lo desarrolle. Inciden en la necesidad de presentar posiciones comunes «en tiempo útil» en los principales hitos del ciclo europeo: propuestas de la Comisión, negociaciones en el Consejo, tramitación parlamentaria, diálogos tripartitos, actos delegados y de ejecución, así como revisiones intermedias y evaluaciones.

Asimismo, exigen «reafirmar» que el artículo 349 del tratado debe constituir la base jurídica de referencia para toda política de la Unión que afecte a las Regiones Ultraperiféricas, promoviendo su aplicación plena, coherente y transversal. Y por este motivo se pide promover que el próximo Marco Financiero Plurianual se reserve una dotación adecuada, actualizada significativamente, visible y estable para las Regiones Ultraperiféricas «evitando cualquier dilución de sus asignaciones específicas en mecanismos generales que no reflejen sus sobrecostes estructurales».

Ante este panorama piden defender el mantenimiento y, cuando proceda, el refuerzo de las asignaciones específicas en política de cohesión, las tasas reforzadas de cofinanciación, la simplificación administrativa, la flexibilidad en la ejecución y una respuesta financiera ágil ante crisis climáticas, energéticas, sanitarias, migratorias o de mercado. El reconocimiento de los sobrecostes estructurales vinculados con la ultraperiferia debe seguir constituyendo un pilar para la acción europea y traducirse en partidas presupuestarias europeas concretas, estables y consagradas, unidas a los programas concebidos y gestionados a nivel regional y este reconocimiento se debe reflejar en la aplicación automática del tratamiento específico de las regiones menos desarrolladas para todas las RUP, afirman también.

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