El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha confirmado este miércoles que a partir del 15 de julio, una vez que estén en marcha los sistemas operativos de control en el Peñón, podrá empezar el proceso de «derribar la verja», la última barrera física aún en pie en la Europa continental. «Es mucha verja, tampoco lo podemos hacer todo en un día», ha señalado Picardo en declaraciones a los periodistas tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en la sede del Ministerio para abordar los preparativos relacionados con la aplicación del acuerdo UE-Reino Unido sobre Gibraltar.
Según ha explicado, el derribo de la verja solo podrá iniciarse cuando la UE dé su conformidad a que los trámites correctos del espacio Schengen se pueden llevar a cabo en el aeropuerto de Gibraltar y en los sistemas automatizados de control que se van a implementar, incluyendo el puerto del Peñon. El Gobierno gibraltareño ha precisado que el proceso de eliminación de las barreras físicas y los preparativos comenzarán antes del 15 de julio con el fin de garantizar que Gibraltar cumpla plenamente con las obligaciones establecidas en el tratado. «Esto permitirá que todos los beneficios del tratado se hagan efectivos a partir de esa fecha», ha indicado.
Albares ha agradecido a los alcaldes del Campo de Gibraltar y agentes sociales las «valiosas contribuciones» que han aportado durante las negociaciones porque «nos han permitido conseguir un acuerdo global, que cubre todos los aspectos» y que supondrá el derribo de la Verja, «el último muro de la Europa continental». Es, ha afirmado, «un gran éxito colectivo para el Campo de Gibraltar, para Andalucía, para España y para Europa».
Blinda los derechos de los trabajadores transfronterizos
El ministro Albares ha invitado a los vecinos de la zona a recibir con «optimismo» este nuevo tiempo que «nos permite mirar al futuro lleno de esperanza y oportunidades» y que es «un enorme salto adelante» para la prosperidad y la estabilidad de la zona. «Con este acuerdo logramos eliminar desigualdades y distorsiones, garantizamos la movilidad para siempre, protegemos y blindamos el futuro de los trabajadores y sobre todo sus derechos, incluidos las prestación de desempleo y pensiones», ha explicado.
Albares ha subrayado que los 15.000 trabajadores transfronterizos han sido «la gran preocupación» de estas negociaciones y ha asegurado que con el acuerdo están «totalmente garantizados sus derechos, presentes y futuros y de los futuros trabajadores, sin ningún tipo de discriminación, tampoco para los trabajadores por cuenta ajena ni para sus familiares». Ha recordado que se crea «un mecanismo nuevo de cohesión financiera», al que aportarán fondos todas las partes, y que se centrará en iniciativas de formación y empleo para el desarrollo del Campo de Gibraltar.

