Los representantes de la región que participaron en la XXIX Conferencia Iberoamericana de Ministras y Ministros de Educación, celebrada en Barcelona, han acordado impulsar el desarrollo de una estrategia conjunta para transformar el sector de la enseñanza. Esta iniciativa, coordinada con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), busca dar respuesta a los nuevos desafíos globales. Las conclusiones y compromisos de este encuentro se elevarán formalmente a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, la cual tendrá lugar en Madrid.
Uno de los ejes principales del acuerdo es el despliegue de marcos comunes para el uso responsable y seguro de la inteligencia artificial en las aulas iberoamericanas. Para garantizar su correcta implantación, se elaborará una guía práctica con principios éticos, orientaciones y recomendaciones específicas para los sistemas educativos de los países firmantes. La intención declarada por las autoridades sectoriales y respaldada por el secretario general, Andrés Allamand, busca evitar que la región quede rezagada ante la rápida evolución de la tecnología.
Además de la revolución digital, la declaración contempla medidas urgentes de resiliencia y adaptabilidad laboral. Los ministros acordaron adoptar una metodología de referencia orientada a la prevención, respuesta y recuperación de los centros educativos ante situaciones de emergencia o crisis. En paralelo, se diseñará una hoja de ruta compartida para flexibilizar la Formación Profesional (FP) a nivel internacional, estructurándola de forma modular y acreditable con el fin de vincular de manera directa los títulos técnicos con el empleo y el desarrollo productivo.
El documento final reafirma un compromiso firme con la inclusión, la equidad y la accesibilidad en la educación pública para salvaguardar el derecho al aprendizaje continuo sin discriminación. Asimismo, el foro multilateral enfatizó de forma unánime la necesidad absoluta de fortalecer la profesión docente, un factor que consideran estructural para el éxito de la reforma. Para ello, se promoverán planes compartidos destinados a la mejora de su formación, el bienestar general y un desarrollo profesional basado estrictamente en el mérito y la evaluación continua.

