El Trapezio

Arrimemos el hombro para revalorizar la Vía de la Plata (II)

Explicábamos en el artículo anterior –aquí– los motivos que nos llevaron a organizar una jornada sobre la Vía de la Plata en Aldeanueva del Camino el pasado 27 de junio de 2026. Con el ánimo de que aquel encuentro no sea uno más de los que lanzan reflexiones al viento y se olvidan rápidamente, expongo a continuación tres o cuatro cuestiones que allí se trataron, por si algún día pudiera ser útil a alguien. Ya dijimos que lo reducido de la jornada y la nula financiación para llevarla a cabo, nos hizo plantearla en una sola mañana y ajustarla en torno a tres ejes principales -el histórico y arqueológico, el pecuario y el de la peregrinación-, aunque sería inevitable, como fue, que se cruzaran entre ellos y con otros más, amén de que el objetivo principal era precisamente el de la discusión y el debate.

Reunión sobre la Vía de la Plata con participantes en un salónAsí las cosas, y tras el paseo guiado por el pueblo y la visita a la exposición “Miradas Trashumantes”, un servidor abrió el encuentro con unas pinceladas sobre el marco geográfico y patrimonial en el que nos hallábamos, el valle del río Ambroz -también llamado río de Cáparra-, heredero moderno (dividido hoy en varias mancomunidades) del antiguo territorium caparensis. Más allá del aspecto histórico, quisimos remarcar la impronta pastoril del paisaje altoextremeño, frecuentemente relegada a un segundo plano, así como la relevancia que para los pueblos atravesados por la Vía de la Plata pudiera tener en un futuro la apuesta por el peregrino. 

Acto seguido intervino Ana Montalvo, arqueóloga de la Junta de Extremadura, quien participó dos décadas atrás en el proyecto Alba Plata y que insistió en que desde los pueblos y las comarcas se ha de comunicar a las administraciones oportunas las deficiencias y necesidades para la recuperación o mejora de la Vía de la Plata, puesto que uno de los problemas más notorios se halla en la falta de conocimiento del territorio por parte de los técnicos, la extendida apatía entre el grueso de la población y los canales de comunicación entre las distintas esferas. Se hace preciso y urgente, por eso, que las personas sensibilizadas y con conocimiento de causa sobre dicha realidad patrimonial -que no son tantas- se organicen y alcen la voz. Las instituciones, por su parte, deberían facilitar la creación de estos grupos de trabajo y fomentar la socialización de la historia y el patrimonio en el territorio más cercano.

En relación a la cuestión pecuaria y pese a que algún invitado en este campo finalmente no pudo asistir, se reseñó la relevancia trascendental que la actividad trashumante ha tenido, con especial protagonismo de las dehesas extremeñas. De aquel mundo ya casi extinto deviene la existencia de numerosos caminos públicos. Hoy, la problemática reside en el lamentable estado en que se hallan muchos de esos caminos y en lo oportuno de la reapertura de los que están cerrados, de la limpieza y promoción para el disfrute de toda la población. Además, en el caso específico del valle del Ambroz, se da la circunstancia de que conserva uno de los paisajes pastoriles más importantes de la Península, puesto que son dos las Cañadas Reales que cruzan la comarca y varios los cordeles y las veredas que pueden reconocerse, así como la arquitectura de chozos y majadas esparcidas por fincas privadas. Es este del camino pecuario, insistimos, uno de los aspectos más olvidados cuando se trata de la Vía de la Plata y, sin embargo, en ello se fundamenta mucha de la riqueza económica pasada y de la cultural presente del corredor. Almudena Sánchez, de la Asociación Laneras, explicó cómo la lana es una de las reliquias artesanales derivadas de aquel mundo pastoril y, pese a ello, hoy está considerada como residuo ganadero.

Varios representantes del mundo asociativo, hospitalero y empresarial relativo al peregrinaje a través de la Plata pusieron sobre la palestra temas como el manifiestamente mejorable estado del camino a su paso por Extremadura y Castilla y León, las estancadas cifras del paso de peregrinos desde hace muchos años en comparación con el crecimiento de otros itinerarios o la necesidad de salvar diferencias y mejorar la coordinación entre los diversos actores para alcanzar objetivos comunes. Luis María González (Asociación de Amigos de la Vía de la Plata de Mérida) habló de la próxima celebración del Congreso Internacional de Asociaciones Jacobeas que se celebrará en Mérida en octubre de 2026 y que habría de servir para que la capital extremeña y toda la Vía de la Plata recuperen centralidad. El emeritense recalcó la idea del “todo suma” cuando se trató el asunto de la diversidad de perspectivas y de la dificultad para conjugarlas en un fin común. De otro lado, Filiberto Hernández (propietario de un albergue turístico en El Cubo de la Tierra del Vino, Zamora) y Ken José Thomson (de Salamanca, peregrino) leyeron el manifiesto consensuado meses atrás en otros encuentros de entidades asociativas. El zamorano expuso datos sobre el beneficio económico que repercutiría en los pueblos del oeste español si se incrementasen los peregrinos en apenas en un pequeño porcentaje. El salmantino partió de una premisa fundamental, sin arreglo del camino de nada sirven el resto de las infraestructuras.

Otras intervenciones más circunscritas a las comarcas cacereñas que atraviesa el histórico itinerario sucedieron aportando puntos de vista que, a priori, no se tienen lo suficientemente en cuenta, tales como el generalizado desconocimiento local sobre el propio patrimonio, la cada vez menos común convivencia con el ganado en el mundo rural o la visión a menudo indiferente del habitante frente al peregrino. Las gestoras culturales Greta Crespo y Ángeles Vázquez manifestaron estos y otros puntos en lo que refiere a las mancomunidades de Riberos del Tajo y del Alagón, respectivamente. Diego Curto, gerente de DIVA (Desarrollo Integral del Valle del Ambroz) expuso el proyecto Semtayr, del que también forma parte la Mancomunidad del Ambroz y en su turno se cuestionó cómo las partidas de financiación de muchos de estos proyectos se ciñen habitualmente a la creación de páginas webs que nadie mantiene pasado un tiempo. La última intervención estuvo a cargo de José Luis Fernández, de la Asociación Amigos de Aldeanueva del Camino, quien habló de la Red de Cooperación Ruta de la Plata y del papel que el pueblo anfitrión de la jornada podría jugar en el futuro de la Vía de la Plata.

Otros asistentes llegados desde localidades aledañas, como Cabezabellosa, Plasencia, Villar o Baños de Montemayor, añadieron interesantes comentarios durante el debate.

El resultado del encuentro fue muy fructífero a juzgar por las opiniones de los asistentes. Fue una pena la escasez de público de la propia localidad de Aldeanueva y la ausencia de muchos agentes culturales de la comarca, pese a que fueron avisados. Queda mucho por hacer para la revalorización de la Vía de la Plata. Ojalá esta jornada sirva para despertar alguna mente inquieta y para seguir tejiendo redes culturales en el occidente rural ibérico.

Juan Rebollo Bote

Lusitaniae – Guías-Historiadores

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