La frontera hispano-portuguesa puede convertirse en un nuevo foco de inversión para la industria estratégica española. Portalegre, a pocos kilómetros de Extremadura, acogerá el Industrial Portugal Gateway (IPG), una plataforma destinada a facilitar la instalación de empresas de defensa, seguridad, tecnologías de doble uso y fabricación avanzada. El proyecto, promovido por Luso Defense Group con la participación de la asociación empresarial NERPOR, ha escogido el Alto Alentejo precisamente por su proximidad a España y por su potencial para construir un polo industrial con vocación ibérica. Sus responsables destacan además la posición de Portalegre entre Madrid y Lisboa como uno de los activos para atraer compañías que quieran operar en el mercado europeo.
Para España, y especialmente para Extremadura, la iniciativa abre la posibilidad de desarrollar proveedores, alianzas industriales y proyectos tecnológicos a ambos lados de La Raya. El IPG quiere acompañar a las empresas desde la elección del emplazamiento hasta las licencias, financiación, construcción y puesta en funcionamiento de nuevas fábricas. Entre los primeros proyectos que se están estudiando figura la implantación de una compañía malasia vinculada al sector de los drones, mientras los promotores calculan que cada industria captada podría generar más de medio centenar de empleos. La plataforma se presentará oficialmente el 25 de septiembre y nace con la intención expresa de aprovechar la conexión entre Portugal y Extremadura para atraer nuevas capacidades productivas.
La dimensión española ganará todavía más peso con la futura Iberian Defense Expo, prevista en Portalegre del 22 al 24 de septiembre de 2027, que reunirá empresas, inversores, instituciones, universidades y delegaciones del sector. La organización presenta la feria como un punto de encuentro para impulsar cooperación industrial desde la Península y subraya su cercanía con España como ventaja estratégica. Si el proyecto logra atraer compañías y conectar proveedores de ambos países, la frontera entre Extremadura y el Alentejo podría pasar de ocupar una posición periférica a convertirse en uno de los nuevos corredores industriales de defensa y tecnología avanzada de la península ibérica.



