España y Portugal afrontan este domingo, 30 de agosto, con un precio medio idéntico de la electricidad en el mercado diario: 100,98 euros por MWh. La coincidencia alcanza también los extremos de la jornada, con un máximo de 212,82 euros/MWh y un mínimo de -1,05 euros/MWh en ambos países.
La convergencia no es un fenómeno aislado, sino el resultado de dos décadas de construcción de una arquitectura energética compartida. En 2024, España y Portugal registraron diferencias inferiores a un euro por MWh durante el 95,2% de las horas, según los datos de OMI. Esa integración recibió además un nuevo impulso el pasado 2 de julio con la entrada en funcionamiento de la interconexión de 400 kV entre Galicia y el norte de Portugal, que añadió unos 1.000 MW de capacidad y elevó el potencial de intercambio hasta 4.200 MW en dirección España-Portugal y 3.500 MW en sentido inverso. La infraestructura permitirá también integrar alrededor de 281 GWh renovables adicionales al año, reforzando una realidad peninsular en la que la frontera administrativa pesa cada vez menos sobre el funcionamiento físico de la electricidad.
El dato de hoy no significa que España y Portugal tengan un único sistema eléctrico ni garantiza que sus precios vayan siempre acompasados, pero confirma hasta qué punto la cooperación energética constituye uno de los terrenos más avanzados del iberismo contemporáneo. Una mayor capacidad transfronteriza permite aprovechar excedentes, integrar renovables y desplazar electricidad hacia el país donde resulte más necesaria o competitiva; de hecho, Red Eléctrica subraya que estos intercambios favorecen que la generación más eficiente circule entre ambos sistemas. El siguiente desafío para este bloque ibérico será profundizar esa coordinación y, al mismo tiempo, mejorar su conexión con el resto de Europa, convirtiendo la cooperación hispano-portuguesa en una pieza cada vez más relevante del mercado energético comunitario.


