La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de Castilla y León ha presentado una ambiciosa estrategia turística articulada en torno a tres grandes hitos culturales: el V Centenario del nacimiento de Felipe II, la figura de Santa Teresa de Jesús y la celebración del Jacobeo 2027. Durante la inauguración del Día del Turismo de Castilla y León en Lerma, el consejero Alberto Díaz Pico ha remarcado que estas efemérides han constituido un «momento de inflexión» para la proyección internacional del territorio y la revitalización económica de los municipios rurales. Además, el responsable autonómico ha calificado este plan integral como una «oportunidad histórica» para posicionar el patrimonio castellano y leonés como un motor socioeconómico de primer nivel.
En el marco de estas conmemoraciones, la Diputación de Valladolid, encabezada por su presidente Conrado Íscar, ha revelado en un encuentro de la Agencia EFE la programación especial para homenajear al monarca nacido en 1527 en el Palacio de Pimentel. Entre las acciones propuestas, los organizadores han destacado la recreación histórica del bautizo del rey en la iglesia de San Pablo como el plato fuerte de los actos, junto con la producción de un cortometraje protagonizado por el actor Fernando Cayo. Asimismo, representantes como Juan Carlos Olea y Mónica García han señalado que conferencias temáticas, conciertos de órgano y menús gastronómicos de época han diseñado una oferta divulgativa de gran atractivo para los visitantes.
Por su parte, Alberto Díaz Pico ha subrayado que la impronta espiritual y literaria de Santa Teresa de Jesús y la vasta red caminera del Jacobeo 2027 han configurado «ejes estructuradores» esenciales para conectar provincias como Ávila, Burgos, Segovia y Palencia. El consejero ha defendido que esta red de itinerarios ha unido esfuerzos entre el sector público y la iniciativa privada para canalizar flujos de viajeros hacia las zonas rurales golpeadas por la despoblación. En palabras del titular de Turismo, estas iniciativas han significado una respuesta directa a las necesidades del territorio, reafirmando que en esta región el pasado «no es nostalgia, sino una oportunidad y presente».
Este sólido impulso institucional ha coincidido con unos datos económicos altamente favorables para el sector en la comunidad autónoma. Castilla y León ha alcanzado un récord histórico al registrar 83.629 afiliados en el ámbito turístico, afianzando de este modo su liderazgo en el turismo rural a escala nacional. Las autoridades regionales han concluido que la suma de estos acontecimientos culturales ha transformado el legado histórico en una «herramienta de futuro» capaz de fijar población, generar riqueza sostenible y transmitir la identidad de la región al resto del mundo.


