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Raphinha conquista Sevilla con su segundo hat trick consecutivo

Lamine Yamal y Raphinha celebran un gol en el estadio

Lamine Yamal y Raphinha celebran un gol del atacante brasileño en la remontada frente al Sevilla (FC Barcelona)

El FC Barcelona volvió a encontrar en Raphinha a su gran hechicero ofensivo. El capitán brasileño conquistó el Sánchez-Pizjuán con su segundo hat trick consecutivo, liderando la remontada ante el Sevilla (1-3) con tres goles de distinta factura. Gol raso tras regate, cabezazo y vaselina para completar un auténtico aquelarre ofensivo en la ciudad hispalense y mantener al conjunto azulgrana con pleno de victorias en LaLiga.

Tres hechizos, un protagonista

El primer gol fue digno del jogo bonito que acostumbra a regalar el brasileño. Andreas Christensen encontró a Raphinha con un pase vertical al pie y el atacante de Porto Alegre recibió, encaró y se abrió camino entre la defensa sevillista, bailando a sus rivales con la samba en sus pies. El bisauguineano Arouna Sangante terminó en el suelo, incapaz de seguir el ritmo al regate del brasileño. Acto seguido, el capitán azulgrana colocó el balón lejos del alcance de Vlachodimos para acariciar la red y poner el 1-1 en el minuto 22.

El segundo del futbolista portoalegrense llegó en el minuto 52. Tras un mal rechace de la defensa sevillista, Lamine Yamal se llevó el balón como él sabe, hipnotizó el esférico y regateó a sus rivales hasta llegar a la derecha del área pequeña, desde donde puso un centro dibujado con precisión que encontró la cabeza del porto-alegrense. Raphinha se elevó como mandan los ‘9’ puros de toda la vida y cabeceó con contundencia para poner al Barça por delante.

La varita de Raphinha preparó entonces un conjuro todavía mayor. En el minuto 63, el capitán azulgrana ejecutó un córner con tal efecto que el balón se envenenó en su camino hacia la portería y acabó estrellándose contra la madera del segundo palo antes de salir despedido. El rugido resonó en el Sánchez-Pizjuán ante un gol olímpico que se escapó por apenas unos centímetros, dejando al brasileño a las puertas de una noche todavía más extraordinaria.

Pero el aquelarre todavía guardaba un último hechizo.

En el minuto 69, Lamine Yamal volvió a encontrar el espacio con un pase raso en profundidad. El mago brasileño atacó el espacio y, ante la salida del guardameta, levantó el balón con una vaselina de una sutileza excelsa. Solo un gran futbolista con semejante inteligencia y templanza puede convertir una carrera a toda velocidad en una caricia por encima del portero. 1-3 y hat trick.

El 9 que el Barça encontró en casa

Raphinha ya no es únicamente aquel extremo derecho que llegó procedente del Leeds. Desde entonces ha recorrido todo el frente de ataque: extremo izquierdo y derecho, mediapunta y ahora delantero centro. Y no un falso 9. Un verdadero delantero centro, capaz de atacar la profundidad, regatear, interpretar los espacios y demostrar un posicionamiento de un 9 puro versátil e incisivo.

El Barça buscó durante el mercado de verano una referencia para ocupar esa posición y terminó encontrándola en casa. Su primer capitán se ha convertido en el referente ofensivo de un equipo que se postula para luchar por todos los títulos. Raphinha aporta profundidad, regate, lectura del área y una efectividad envidiable que le ha colocado como máximo goleador de LaLiga con doce tantos, cinco más que Kylian Mbappé y Sergio Camello, ambos con siete.

Es un futbolista total. Hansi Flick ha conseguido sacar todo su potencial y convertirlo en mucho más que un extremo capaz de romper partidos desde la banda. Ahora es también el ariete, el capitán y el jugador que aparece cuando el Barça necesita transformar una noche complicada en una victoria incontestable.

En Sevilla volvió a hacerlo. Tres goles, tres formas distintas de marcar y una actuación que vuelve a colocar al brasileño en el centro de todas las miradas. El Sánchez-Pizjuán se rindió ante el aquelarre ofensivo del Barça que tuvo a Raphinha como protagonista absoluto.

El brasileño se ha convertido en el ariete que necesitaba Hansi Flick y los culés lo están disfrutando al máximo en cada partido. Su fútbol pide sitio entre los grandes nombres del curso y noches como esta alimentan los argumentos para verlo entre los candidatos al próximo Balón de Oro.

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