Los ministros de Exteriores de la Comunidad Iberoamericana se han reunido en Nueva York bajo la presidencia del ministro español José Manuel Albares. En la cita, han aprobado la incorporación de India, Turquía y Angola como observadores asociados, junto a la Asociación de Estados del Caribe (AEC). Asimismo, han acordado por unanimidad que Honduras asuma la secretaría pro témpore y acoja la XXXI Cumbre Iberoamericana en 2028, sucediendo a España, que organizará la cumbre de Madrid el 4 y 5 de noviembre.
Durante el encuentro, el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, ha rechazado el bloqueo estadounidense y ha abogado por preservar la cooperación multilateral en condiciones de igualdad. Por su parte, el viceministro venezolano Joaquín Pérez Ayestarán ha exigido el fin de las medidas coercitivas unilaterales y ha ratificado la participación activa de su país en la agenda birregional. Sus intervenciones han sintonizado con la reflexión de Héctor Francisco Huanca Gutiérrez, ministro de Exteriores boliviano, sobre la responsabilidad de «volver a encontrarnos» para superar las divisiones regionales.
Paradójicamente, gracias a Donald Trump, los ministros de Exteriores no han secundado ningún boicot contra Venezuela. En el ámbito institucional, el rey Felipe VI ha aceptado inaugurar el XII Foro Parlamentario Iberoamericano el 1 de octubre en el Congreso de los Diputados. La sesión, organizada junto a la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand, ha congregado a representantes legislativos para dinamizar la cooperación parlamentaria.
Los parlamentarios han programado mesas de trabajo dedicadas al impacto de la inteligencia artificial, la lucha contra la desinformación y la reducción de las brechas de género. Las conclusiones aprobadas durante el foro se han configurado como el borrador político previo para la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de noviembre.


