Hay delanteros que esperan el gol. Gabriel Jesus sale a cazarlo.
Con Raphinha, máximo goleador del FC Barcelona, fuera de combate por una lesión sufrida durante el parón con Brasil, se abría una oportunidad única en el frente de ataque azulgrana. Ante el Getafe, en la octava jornada de LaLiga, Gabriel Jesus encontró su momento: primera titularidad y gol para reivindicarse en el Spotify Camp Nou.
El Barça ya había dado el primer golpe.
Anthony Gordon abrió el marcador y dejó al Getafe con una herida por cerrar. Entonces, el internacional brasileño olió la sangre.
En el minuto 29, el ariete de São Paulo apretó a Zaid Romero, le robó la pelota y, rodeado de defensores, tiró de picardía. Un amague. Otro instante para hacer dudar al rival. Y el disparo raso, ajustado a la derecha de David Soria. El portero se quedó petrificado mientras el balón cruzaba la línea y se acomodaba en la red.
Un gol de cazador. De esos que no necesitan grandes carreras, sino saber cuándo saltar sobre su presa.
Desde la banda, Hansi Flick levantó el puño. El delantero brasileño alzó la mirada y señaló al cielo, convirtiendo una vez más su gol en una dedicatoria que trasciende el césped.
GABRIEL JESÚS NO PERDONÓ EL ERROR DE ZAID ROMERO 😮
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— DAZN España (@DAZN_ES) October 10, 2026
Y apenas está empezando.
Tres goles en cinco partidos. Uno cada 41 minutos. El brasileño ha irrumpido con fuerza en el ataque azulgrana y, en su primera titularidad, volvió a demostrar el instinto de un ‘9’ distinto: incisivo, inteligente, capaz de convertir la presión en peligro y un error rival en oro. Un cazador que reconoce el rastro del gol y sabe cuándo asestar el zarpazo.
Su influencia también se extiende a la creación. El ariete paulista sabe asociarse, encontrar a sus compañeros y abrir espacios para que el ataque blaugrana gane nuevas vías de peligro. Con Raphinha todavía en recuperación, el Barça encuentra en él una alternativa capaz de aportar mucho más que goles.
«Estar en el Barça para mí es un sueño», confesó en DAZN. También destacó lo sencillo que resulta jugar junto a futbolistas que dominan la pelota y generan ocasiones. Él solo tiene que estar preparado.
Y lo está.
Después del golpe de Gordon y la estocada del ariete brasileño, Lamine Yamal dirigió un balón preciso por encima de toda la defensa rival y Jules Koundé sentenció el partido con el tercer tanto. 3-0. Una victoria cómoda para un Barça que ya suma 34 goles en LaLiga, muy por delante del Real Madrid (19) y el Atlético (18), consolidando el dominio azulgrana en la cumbre liguera.
El gol de Gabriel Jesus dejó su propia huella. Mientras Raphinha se recupera, el internacional brasileño ha encontrado una puerta abierta y ha cruzado sin titubear. La titularidad le brindó una oportunidad única. Él la convirtió en oro.
Un nuevo zarpazo del ariete paulista. La caza continúa.

