José Mourinho ganó el pulso táctico a Hansi Flick en el Camp Nou y condujo al Real Madrid a una victoria por 1-2, con Kylian Mbappé como protagonista gracias a su doblete. El técnico portugués sorprendió con la titularidad de Bernardo Silva, que aportó criterio y claridad en el centro del campo, mientras Eduardo Camavinga resultó decisivo al participar en la acción del segundo gol. En el Barcelona, el brasileño Raphinha firmó el empate momentáneo, pero su esfuerzo no bastó para evitar la derrota azulgrana.
La apuesta de Mourinho por Bernardo Silva permitió al Madrid competir con el balón y dificultar la circulación del Barcelona. El centrocampista portugués ayudó a conectar las líneas madridistas y a encontrar espacios en las bandas, donde el conjunto blanco detectó algunas de las principales debilidades defensivas del rival. Mbappé aprovechó una de esas situaciones para abrir el marcador, castigando los problemas de coordinación de la zaga azulgrana.
Tras el descanso, Raphinha dio un paso adelante y devolvió la emoción al Clásico. El brasileño aprovechó una acción de Pedri para superar a Lunin con un disparo entre las piernas de Bellingham y establecer el 1-1. Sin embargo, el Madrid mantuvo la serenidad y encontró en Camavinga la energía necesaria para lanzar una nueva ofensiva. El francés protagonizó una acción determinante que permitió a Mbappé completar su doblete y sellar el triunfo visitante.
Mourinho también destacó el compromiso de Fede Valverde, que continuó jugando durante más de 40 minutos después de lesionarse. El entrenador portugués elogió la actitud colectiva y la calidad de una plantilla en la que los suplentes pueden cambiar el rumbo de los partidos. Sobre el encuentro, resumió su satisfacción con estas palabras: «Gran partido, gran victoria y los chicos lo merecen”, expresó Mourinho. También subrayó la unión del vestuario: «El grupo es muy fuerte, internamente con cero problemas y con una empatía que crece entre todos».
El 1-2 refuerza la apuesta de Mourinho por combinar talento, equilibrio y capacidad para atacar los espacios. Bernardo Silva dio sentido al juego, Camavinga aportó profundidad y Mbappé resolvió ante la portería, mientras Raphinha fue uno de los principales argumentos ofensivos del Barcelona. El brasileño puso la chispa, pero el entrenador portugués encontró las respuestas desde el banquillo y se llevó un Clásico en el que la estrategia madridista terminó imponiéndose.
Hala Madrid! ⚪️
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— Bernardo Silva (@BernardoCSilva) October 25, 2026

