La histórica villa de Tordesillas ha acogido la XVII Comisión Hispano-Portuguesa de Cooperación Transfronteriza, un encuentro preparatorio de máxima relevancia institucional en el que los gobiernos regionales de ambos lados de la Raya han sellado una postura común. El valor simbólico del enclave, estrechamente vinculado a la diplomacia internacional desde la firma del Tratado de Tordesillas de 1494, ha servido para articular una agenda coordinada entre las comunidades autónomas españolas y las Comisiones de Coordinación y Desarrollo Regional (CCDR) lusas. A través de este foro bilateral, las administraciones más cercanas al territorio han trasladado formalmente sus pretensiones a los ministerios competentes para que sean asumidas como prioridades indiscutibles en la próxima Cumbre Ibérica, que necesariamente será después de las elecciones españolas.
La Xunta ha situado el desarrollo integral del Corredor Atlántico y la alta velocidad entre Vigo y Oporto como reivindicaciones irrenunciables para garantizar la competitividad territorial. El director general de Relaciones Exteriores y con la UE, Jesús Gamallo, ha advertido de que cualquier demorado en el calendario de este eje estratégico supondría un perjuicio directo para la cohesión europea de la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal. Además, la delegación gallega ha solicitado actuaciones de ejecución inmediata como la mejora del Tren Celta, el nuevo puente internacional entre Salvaterra de Miño y Monção, la conexión viaria entre Macedo, Vinhais y A Gudiña, y el impulso cultural y turístico a los trazados luso-gallegos de cara al próximo Xacobeo 2027.
Por su parte, la Junta de Extremadura ha reclamado agilizar la construcción del puente internacional sobre el río Sever entre Cedillo y Nisa, junto con el avance del enlace viario de la A23 portuguesa hacia la EX-A1 a través de Monfortinho. En el ámbito ferroviario, el director general de Asuntos Europeos y Acción Exterior, Pablo Hurtado, ha enfatizado la urgencia de cumplir con los plazos de la línea Madrid-Lisboa e impulsar decididamente el corredor de mercancías Sines-Valencia. Asimismo, la representación extremeña ha propuesto la implantación de una Aduana Internacional en la Plataforma Logística del Suroeste Europeo en Badajoz y una estación de pasajeros en Caya, medidas clave para la dinamización logística del entorno de la Eurorregión EUROACE.
La vertiente laboral y social ha ocupado un lugar central en los debates técnicos y políticos de la comisión transfronteriza, donde todas las delegaciones han exigido la plena aprobación del Estatuto del Trabajador Transfronterizo. Ambas autonomías han reiterado la urgente necesidad de dotar de seguridad jurídica a miles de profesionales que cruzan a diario la frontera, eliminando trabas administrativas y asimetrías fiscales. De igual modo, la Xunta de Galicia ha defendido dar un paso más allá mediante la creación del Estatuto del Ciudadano Transfronterizo, enfocado en fortalecer las prestaciones cotidianas en las cinco eurociudades existentes y en el entorno emergente de la Foz do Miño.
En materia de financiación comunitaria, los representantes territoriales han expresado una viva preocupación ante el próximo Marco Financiero Plurianual Europeo 2028-2034, rechazando firmemente cualquier intento de centralización de los fondos de cohesión. Las autonomías han logrado incluir en las conclusiones del encuentro el compromiso de exigir a la Comisión Europea un diseño descentralizado que contemple Planes de Colaboración Nacional y Regional. De este modo, los ejecutivos autonómicos han blindado la capacidad de gestión directa sobre las partidas dedicadas a la lucha contra la despoblación, el reto demográfico, la innovación rural y la ejecución de los programas de cooperación transfronteriza Interreg/POCTEP.
El plano operativo y ambiental también ha registrado consensos de calado para la gestión cotidiana de la Raya, destacando las propuestas relativas a la respuesta unificada frente a grandes emergencias. Ante el impacto severo de los incendios forestales, las regiones han respaldado fortalecer las herramientas compartidas mediante proyectos europeos consolidados como Interlumes, Firepoctep y Atempo. Por otro lado, en el marco de la interconectividad de telecomunicaciones, la delegación gallega ha planteado un uso coordinado del espacio radioeléctrico a fin de permitir la correcta difusión técnica y recepción de las televisiones públicas de ambos países a ambos lados de la frontera mediante infraestructuras compartidas.
Como colofón, la declaración final de la reunión ha consolidado la exigencia común de integrar formalmente a los gobiernos regionales en la estructura decisoria de las Cumbres Ibéricas. Las comunidades autónomas y sus regiones lusas homólogas han subrayado que la trayectoria jurídica marcada por el Tratado de Valencia de 2002 faculta a las entidades locales y regionales para ser actores de pleno derecho en el diálogo bilateral de alto nivel. De este modo, las conclusiones emanadas de Tordesillas han quedado registradas como el mapa de ruta vinculante que las administraciones territoriales elevarán a los jefes de Estado y de Gobierno de España y Portugal en su próxima cita al máximo nivel.



