El destino ha querido que la selección española y la selección portuguesa midan sus fuerzas en un emocionante cruce de octavos de final. El esperado derbi ibérico se disputará el próximo lunes 6 de julio a las 21:00 horas (horario peninsular en España), lo que se traducirá en las 20:00 horas en Portugal (horario continental). La expectación es máxima entre ambas aficiones, que sueñan con ver a sus equipos dar el paso definitivo hacia los cuartos de final de la competición en el partido que albergará la ciudad de Dallas.
La clasificación de ambos conjuntos se ha certificado tras una jornada de infarto disputada ayer. El combinado español ha logrado una contundente victoria por 3-0 en el Estadio Los Ángeles frente a la selección de Austria. En un encuentro de los dieciseisavos de final donde el equipo de Luis de la Fuente ha dominado la posesión de principio a fin, el delantero Mikel Oyarzabal ha encarrilado el pase con un gol en el minuto 36 tras una revisión del VAR, y posteriormente ha amarrado el doblete en el 89. El lateral Pedro Porro también ha sumado su firma al marcador al batir al portero Alexander Schlager en el minuto 66, sellando una actuación incontestable.
Por su parte, el cuadro luso también ha cumplido con los pronósticos en su respectivo y dramático compromiso de la pasada tarde en el Estadio Toronto. El conjunto liderado por Roberto Martínez ha desplegado un fútbol de máxima tensión en el que los portugueses han superado con sufrimiento a la selección de Croacia por 2-1. El astro Cristiano Ronaldo ha marcado el camino al transformar un penalti en el minuto 68, y aunque la ventaja parecía desvanecerse con el empate de Ivan Perišić, el delantero Gonçalo Ramos ha remontado con un gol salvador en el descuento, en el minuto 94, desatando la locura lusa.
Sin embargo, el triunfo luso ha estado a punto de truncarse en un final agónico en el que Portugal ha escapado de ir a la prórroga gracias a la última tecnología. En el tiempo añadido, concretamente en el minuto 90+13, el central croata Joško Gvardiol ha mandado el balón al fondo de las mallas, pero el tanto ha terminado anulado por el colegiado. Los sensores de alta precisión incorporados en la pelota han detectado un levísimo roce de Igor Matanović que ha colocado en fuera de juego a Mario Pašalić, un detalle imperceptible al ojo que ha salvado a los hombres de Cristiano Ronaldo por un auténtico tris.
La prensa internacional ya ha calificado este próximo enfrentamiento entre los países de la península ibérica como el partido más atractivo de la ronda. Los analistas han destacado la tremenda igualdad técnica y táctica que existe entre ambos bloques, que volverán a verse las caras en una Copa del Mundo tras el vibrante empate a tres de Rusia 2018. Sin duda, la jornada de ayer ha servido para calentar los motores de una cita histórica que paralizará por completo tanto a España como a Portugal.


