La celebración del 77º Día de la República de la India ha desbordado las expectativas y sus precedentes. Nueva Delhi ha hecho una demostración de fuerza para interpelar a Bruselas, Washington y Asia. La presencia de invitados de honor como Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y António Costa, presidente del Consejo Europeo, supuso una señal diplomática. Preludio del inminente cierre del tratado de libre comercio entre ambas partes, un entendimiento largamente negociado y ya calificado como la «madre de todos los acuerdos».
La UE sigue acelerando su política de acuerdos comerciales como respuesta a los aranceles de Donald Trump en EEUU. Después de cerrar el pacto con el Mercosur la semana pasada, este martes presentará un nuevo pacto comercial con la India, según ha avanzado el secretario de Comercio del país asiático. Un acuerdo que afectará a 2.000 millones de personas y que sumará a países equivalentes al 25% de todo el PIB mundial.
«Será un acuerdo equilibrado y con visión de futuro para una mejor integración económica con la UE. El acuerdo impulsará el comercio y la inversión entre ambas partes», ha celebrado el secretario de Comercio de la India, Rajesh Agrawal. Según sus cálculos, el análisis legal tardará unos 6 meses, y el acuerdo podrá implementarse ya en 2027. El acuerdo incluirá reducciones a los aranceles que India aplica a los coches europeos a cambio de ampliar la cuota de acero que puede enviar el país asiático a los Veintisiete.
El exprimer ministro portugués, António Costa, tiene raíces en Goa, India. Esto siempre lo ha utilizado como un activo político para establecer relaciones estrechas con la India. Su abuelo paterno, Luís Afonso Maria da Costa, provenía de Goa, que fue una colonia portuguesa hasta 1961.


