España y Portugal vuelven a mirarse a sí mismos como un mismo espacio energético con la interconexión del hidroducto CelZa, que forma parte del corredor ibérico de hidrógeno H2Med. Una infraestructura de 270 kilómetros que tiene como horizonte entrar en servicio en 2032 y enlazar Celorico da Beira (Portugal) con Coreses (Zamora).
En un foro sectorial celebrado en Madrid, el Gobierno español ha avanzado en que estas infraestructuras forman parte de la estrategia que aspira a convertir la península ibérica en un nodo relevante de producción y transporte de hidrógeno renovable hacia Europa. En ese marco, se anunció la preparación de un anteproyecto de ley para configurar un mercado regulado del hidrógeno en España y transponer el paquete europeo, con la idea de dar certidumbre a inversiones e infraestructuras.
El proyecto refuerza una lógica de cooperación estructural entre Lisboa y Madrid, ya no solo cultural o institucional, sino también industrial y de redes, conectando capacidades renovables, desarrollo tecnológico y seguridad energética compartida. El corredor H2Med se sutúa entre los corredores más avanzados para articular las futuras “autopistas energéticas” del continente, y CelZa funciona como su bisagra terrestre entre Portugal y España.


