La misión del Equipo Europa ha finalizado esta semana su visita a Bolivia con compromisos financieros y políticos que marcan una nueva etapa en la relación bilateral y regional con el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Así lo ha confirmado Pelayo Castro, director general para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior de la Unión Europea, quien ha destacado que la delegación ha conseguido “resultados tangibles” con impacto directo en la vida de la población boliviana.
Uno de los mayores logros ha sido el compromiso de invertir 9 millones de euros en fondos no reembolsables para la transición energética de Bolivia, a través del programa EU4ProTransición, fruto de la cooperación entre la Comisión Europea y el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ). El financiamiento combina 5 millones de euros del BMZ y 4 millones de la UE y busca diversificar la matriz energética boliviana, incorporando nuevos componentes estratégicos para la integración eléctrica regional y el desarrollo del hidrógeno verde, proyectando a Bolivia como un potencial eje de conexión energética en la región.
El programa apunta a materializar la planificación energética estatal en acciones concretas que faciliten la participación del sector privado, promuevan la autogeneración y la movilidad eléctricas y mejoren la eficiencia energética, reduciendo la dependencia del gas y garantizando el abastecimiento de electricidad en todo el país. Durante el acto de formalización del preacuerdo de cofinanciamiento, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, ha enfatizado que Bolivia entra en una nueva fase donde el sector privado cumple un rol central bajo condiciones de sostenibilidad y protección social.
A estos compromisos se han sumado 11 millones de euros que la UE inyectará al Tesoro General de la Nación de Bolivia para proyectos de conservación medioambiental, lucha contra el cambio climático y promoción de cultivos alternativos a la hoja de coca y se ha firmado un convenio de 3 millones de euros con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) para fortalecer la lucha contra el narcotráfico.
Uyuni, eje estratégico del litio
La agenda de la misión ha incluido una visita al salar de Uyuni, en Potosí, donde la delegación ha recorrido el complejo industrial de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) en Llipi. El circuito ha permitido conocer de primera mano los avances en industrialización, capacidades tecnológicas y planificación productiva, reafirmando el rol de Bolivia como proveedor clave de litio y otras materias primas críticas para la transición energética mundial.
El litio es fundamental para baterías de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía renovable. Durante la visita, se ha destacado la importancia de promover la inversión responsable, la transferencia de conocimiento y garantizar los altos estándares sociales y ambientales, asegurando que la explotación de recursos genere beneficios duraderos para las comunidades locales y fortalezca la soberanía tecnológica del país.
“Los países europeos hemos firmado un compromiso propio de la Unión Europea y de nuestros Estados miembros, una hoja de ruta de compromiso con la sociedad civil de Bolivia sobre materias primas críticas y litio”, ha asegurado Pelayo Castro.
La misión europea también se ha reunido en la Alcaldía de Uyuni con autoridades municipales y representantes de la sociedad civil para intercambiar visiones sobre desarrollo e industrialización de recursos estratégicos en Uyuni, cuidado del agua, protección medioambiental y turismo sostenible. “Nos hemos puesto muchas tareas esta semana, tanto por parte del Gobierno como de la Unión Europea. Y ahora, después de decir ‘misión cumplida’, me gustaría constatar que esta delegación de la Unión Europea que ha llegado a Bolivia será, al mismo tiempo, una delegación embajadora de la esperanza”, ha expresado Castro.

Comercio, inversión y hoja de ruta compartida
Durante su estancia en La Paz, la misión ha avanzado en la consolidación de un diálogo estructurado en comercio e inversión, acordado entre el Gobierno de Bolivia y la Unión Europea, para dar continuidad a las conversaciones iniciadas esta semana. Se ha llevado a cabo un panel de alto nivel sobre materias primas críticas, que ha reunido a 30 empresas europeas, autoridades bolivianas, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y agencias de cooperación, con el objetivo de identificar áreas concretas de alineación entre prioridades nacionales y capacidades europeas.
Durante el panel se han analizado los desafíos y las oportunidades de inversión en litio y otras materias primas críticas, con especial énfasis en los marcos regulatorios, los modelos de asociación público-privada y la sostenibilidad medioambiental. Asimismo, se ha presentado el potencial de los recursos financieros disponibles para promover inversiones sostenibles y responsables, incluyendo opciones de financiamiento del BEI y otros instrumentos de apoyo financiero destinados al sector privado, que incentivarán atraer capital europeo de largo plazo y garantizarán inversiones alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible en Bolivia.
Además, se ha acordado avanzar en proyectos de dos plantas fotovoltaicas en el departamento de Oruro para profundizar en la transición energética boliviana. Francia invertirá 17 millones de euros y el BEI aportará 170 millones para impulsar estas iniciativas.
Para la UE, Bolivia se consolida como socio estratégico en la transición verde global. Para Bolivia, la misión del Equipo Europa deja un mensaje claro: abrirse al mundo hoy se traduce en el compromiso de millones de euros, resultados tangibles y cooperación basada en confianza, sostenibilidad y beneficio mutuo.


