Portugal activará este verano, entre julio y septiembre, una aplicación diseñada junto a 14 entidades socias de España y Francia para seguir casi en directo la evolución de los incendios forestales y detectar las zonas con mayor acumulación de biomasa combustible, con especial atención a los territorios fronterizos más despoblados. La herramienta se enmarca en el proyecto europeo “USE4FOREST”, cuyo comité de seguimiento se reunió la semana pasada en Miranda do Douro. El objetivo es claro: mejorar la anticipación operativa, coordinar mejor los recursos de extinción y reforzar una respuesta más allá de las fronteras.
El proyecto “USE4FOREST” parte de un diagnóstico de presión estructural; entre 2012 y 2022, el espacio SUDOE registró una media anual de 222 incendios en España, 213 en Portugal y 105 en Francia, mientras que en agosto de 2025 varios fuegos saltaron la Raya y afectaron a Galicia, León y Bragança. Ese patrón encaja con la respuesta que una nueva estrategia de gestión del riesgo de incendios que la Comisión Acaba de presentar, tras constatar que 2025 fue la peor campaña registrada en Europa, con más de un millón de hectáreas calcinadas.
La implicación de fondo es política además de técnica. Si la aplicación logra identificar con rapidez cargas de combustible, apoyar el despliegue de medios y alimentar modelos predictivos útiles, el bloque ibérico ganará un instrumento práctico para superar la vieja lógica fragmentada de la Raya y avanzar hacia una cooperación transfronteriza más madura, alineada con el nuevo giro europeo hacia la prevención, la restauración del paisaje y las herramientas avanzadas de alerta temprana.


