Melgaço ha acogido una reunión de trabajo con Arbo, A Caniza, Crecente y As Neves para avanzar en la Agenda Urbana de la “Eurociudad del Miño”. Una hoja de ruta con la que estos ayuntamientos quieren transformar la Raya en un espacio de cooperación efectiva.
El planteamiento pasa por reforzar la colaboración transfronteriza, impulsar proyectos compartidos, captar financiación europea y poner en valor el capital natural y cultural del entorno miñoto, con la ambición de que este tramo interior de la frontera deje de ser periferia y empiece a funcionar como un territorio de oportunidad.
El movimiento se apoya ya en una base institucional y financiera concreta. El protocolo de cooperación quedó avalado oficialmente por el Gobierno portugués el 5 de febrero de 2026, mientras la AECT Río Miño avanza en su estrategia para promover la cooperación territorial entre los municipios de Pontevedra y el Alto Minho.
La relevancia de este paso va más allá de una coordinación administrativa puntual. Si la Agenda Urbana logra traducirse en proyectos compartidos, esta nueva eurocidade puede convertirse en un pequeño laboratorio de ibericidad práctica, capaz de atraer fondos europeos, mejorar servicios y reforzar una identidad común en torno al Miño.
En una franja marcada durante décadas por la “lógica de frontera”, la apuesta de estos cinco municipios sugiere una alianza estratégica de proximidad donde Galicia y Portugal ensayan, desde lo local, una forma más cohesionada, sostenible y útil de construir Europa.


