Portugal ha elegido la Serra da Malcata, en el distrito de Castelo Branco, como nueva zona de reintroducción del lince ibérico dentro del PACLIP 2026-2030, el plan nacional que coordinará el Instituto da Conservação da Natureza e das Florestas para ampliar y consolidar la especie en cooperación con España.
El proyecto llega en el mejor momento demográfico del lince en décadas, pero también con deberes pendientes. El censo ibérico de 2024 contabilizó 2.401 linces en España y Portugal, un 19% más que el año anterior, con 2.047 en España y 354 en Portugal; además, la UICN rebajó en 2024 su categoría global de amenaza de “En Peligro” a “Vulnerable”. Sin embargo, la recuperación sigue siendo frágil: en 2024 se registraron 214 muertes, de las cuales 162 fueron por atropello, lo que confirma que la conectividad ecológica, la seguridad viaria y la disponibilidad de hábitat siguen siendo piezas críticas para el futuro de la especie.
El plan portugués aspira a contribuir a la meta de crear ocho nuevos núcleos poblacionales antes de 2030, mientras refuerza medidas sobre hábitat, genética, cría, reintroducción y convivencia con el medio rural.


