El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha presentado formalmente el Plan Nacional de Acción Cultural en el Exterior 2026-2028 en un acto celebrado en la sede del Instituto Cervantes en Madrid. Esta ambiciosa estrategia busca proyectar de manera unificada el talento creativo español y afianzar la posición del país en el escenario internacional. Durante el evento, que ha contado con la participación del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se ha destacado el peso económico de un sector que actualmente genera cerca de 800.000 empleos en el país, consolidando a España en el cuarto puesto mundial en términos de influencia artística y patrimonio.
Uno de los principales ejes del proyecto es la creación de una nueva identidad gráfica bajo el sello «España. Cultura Viva». Este distintivo funcionará como una marca de calidad y excelencia internacional diseñada para unificar la difusión de las industrias culturales. Con esta iniciativa se aspira a potenciar de manera equitativa la visibilidad de todas las disciplinas, mejorar el posicionamiento del español y sus lenguas cooficiales en foros de vanguardia —como la ciencia, la tecnología y la Inteligencia Artificial— e incrementar la exportación de bienes y servicios culturales en mercados prioritarios como Asia, América Latina, el Magreb y Norteamérica.
La hoja de ruta contempla importantes hitos internacionales que servirán de escaparate durante el próximo trienio. En 2026, los esfuerzos se concentrarán en el Año Dual España-India, la XXX Cumbre Iberoamericana y la Bienal del Libro de São Paulo. Posteriormente, en 2027, la agenda internacional estará marcada por la Exposición Internacional de Belgrado, el Centenario de la Generación del 27 y la Cuatrienal de Praga, concluyendo el despliegue del plan en 2028 con la gran conmemoración del Año Goya y el lanzamiento de una estrategia específica para la internacionalización de la música en español.
Para concluir el acto, Pedro Sánchez ha subrayado la trascendencia de la cultura como un derecho humano y un pilar fundamental para la convivencia democrática. El jefe del Ejecutivo defendió que este documento no representa únicamente un plan de promoción comercial, sino una verdadera herramienta de diplomacia cultural para fomentar la paz y el diálogo multilateral. En palabras del presidente, el fin último de esta estrategia es proyectar al exterior la imagen de una España diversa y abierta, asegurando que el mayor éxito de la política internacional radica en conseguir que otros países aspiren a identificarse con los valores y la riqueza del modelo social y creativo español.


