Extremadura mantendrá el próximo 2 de septiembre en Lisboa una reunión con el ministro portugués de Infraestructuras y Vivienda, Miguel Pinto Luz, para intentar avanzar en la prolongación internacional de la EX-A1. El consejero extremeño de Infraestructuras, Francisco José Ramírez, abordará con Portugal el calendario, la financiación y los compromisos necesarios para completar el corredor desde Moraleja hasta la red viaria lusa. Uno de los elementos fundamentales será el futuro puente internacional sobre el río Erjas, entre Cilleros y Monfortinho, que requiere un acuerdo bilateral entre España y Portugal. La propia Junta ha confirmado oficialmente la celebración del encuentro.
La infraestructura pretende transformar la EX-A1 en una verdadera conexión internacional hacia Castelo Branco y Lisboa. En el lado extremeño todavía es necesario completar unos 22 kilómetros, mientras Portugal deberá desarrollar el recorrido desde Monfortinho hasta su conexión con la red principal. La Junta cifra en alrededor de 270 millones de euros las actuaciones pendientes de su competencia y sostiene que el proyecto solo adquiere pleno sentido si ambos países acompasan sus inversiones. Extremadura lleva meses reclamando la formalización del acuerdo internacional y considera esta vía estratégica para la logística, la atracción de inversiones y la competitividad regional.
La reunión de septiembre supone así un nuevo intento de convertir una carretera regional en otro gran corredor de integración ibérica. Más que reducir unos minutos los desplazamientos, el objetivo es establecer una segunda conexión potente entre Madrid y Lisboa a través del norte de Extremadura y el Centro de Portugal, reforzando al mismo tiempo las comunicaciones de las comarcas situadas a ambos lados de La Raya.


