Una mirada hacia América: así ha sido el emocionante estreno de Escena Escorial

El consagrado pianista francés Thomas Enhco ha compartido el escenario con el guitarrista brasileño Yamandu Costa

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Artistas en el escenario durante el festival Escena Escorial
El festival Escena Escorial reúne a más de 200 artistas de diversas nacionalidades en un evento cultural en San Lorenzo de El Escorial. La música sinfónica y la danza son protagonistas en un entorno natural impresionante. Este evento busca conectar culturas a través de la música y el arte escénico.

La Sierra de Guadarrama ha sido el telón de fondo del nacimiento de Escena Escorial, el nuevo festival internacional de artes escénicas de San Lorenzo de El Escorial. El encuentro ha comenzado en la terraza del Teatro Auditorio San Lorenzo de El Escorial, desde donde se contemplaban las montañas y la arquitectura de granito del Real Sitio, antes de que la música haya trasladado al público, durante unas horas, a distintos rincones del continente americano.

El ambiente ha tenido la serenidad propia de las tardes de verano en la sierra madrileña. Sin embargo, entre los asistentes —representantes institucionales, artistas y medios de comunicación— ha habido expectación por descubrir la primera propuesta de un festival que nace con vocación internacional. El acto inaugural ha contado con la presencia del consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco Serrano, y ha tenido como protagonista a Alondra de la Parra, directora de orquesta, directora artística e impulsora de Escena Escorial.

De la Parra ha presentado las dimensiones de esta primera edición, que reúne a más de 200 artistas de más de 20 nacionalidades y propone, a lo largo de tres semanas, un programa que combina música sinfónica y de cámara, danza, teatro, nueva creación y proyectos que cruzan las fronteras entre distintas disciplinas. “Durante las próximas tres semanas, Escena Escorial reunirá a más de 200 artistas, de más de 20 nacionalidades y llegados desde distintos lugares del mundo. Tendremos música sinfónica, música de cámara, danza, teatro, nueva creación y proyectos que atraviesan las fronteras entre unos lenguajes y otros”, ha afirmado.

Nacida en Nueva York, De la Parra ha construido una trayectoria internacional al frente de algunas de las principales orquestas del mundo. Actualmente es directora titular y artística de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid (ORCAM) y ha dirigido formaciones como la Orchestre de Paris, la London Philharmonic Orchestra y la Tonhalle-Orchester Zürich. Pero esa noche no se ha tratado únicamente de presentar un nuevo festival. El verdadero estreno ha llegado unos minutos después, cuando la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM) ha ocupado el escenario.

Un viaje musical por América

Bajo la dirección de Alondra de la Parra y con el pianista Thomas Enhco como solista, la JORCAM ha ofrecido Los colores de América, un programa concebido como un recorrido por diferentes tradiciones y geografías musicales del continente. La selección ha reunido obras de John Adams y George Gershwin, de Estados Unidos; Mozart Camargo Guarnieri, de Brasil; Astor Piazzolla, de Argentina, y Arturo Márquez, de México.

Enhco ha mostrado desde los primeros compases una notable capacidad para moverse entre la precisión técnica y la libertad interpretativa. Su presencia ha resultado especialmente significativa en las obras de Gershwin, compositor cuya música mantiene un vínculo particular con el universo cinematográfico y con esa frontera siempre permeable entre la música clásica, el jazz y la cultura popular. Más allá de los nombres consagrados, ha habido otro elemento que ha merecido especial atención: los jóvenes músicos de la JORCAM.

Verlos enfrentarse a un repertorio que transita entre distintas épocas y lenguajes ha permitido comprobar que tradición y renovación no tienen por qué ser conceptos enfrentados. Al contrario, pueden convivir sobre un mismo escenario. Esa combinación ha constituido, precisamente, una de las ideas que parecen estar en el centro de Escena Escorial: ampliar perspectivas sin renunciar a aquello que las precede.

Yamandu Costa entra en escena

La sorpresa de la noche ha llegado a mitad del programa. El consagrado pianista francés Thomas Enhco ha compartido el escenario con el guitarrista brasileño Yamandu Costa, uno de los grandes referentes de la guitarra contemporánea. Enhco ha presentado al iberoamericano como “uno de los más grandes músicos de nuestro tiempo, el maravilloso guitarrista Yamandu Costa”. Lo que ha seguido no ha estado sujeto a una partitura cerrada: ambos músicos han protagonizado una improvisación en la que han dialogado las tradiciones musicales latinas de uno y otro lado del Atlántico.

La escena ha adquirido para mí un significado especial. Como brasileña, escuchar a Yamandu Costa en un escenario de la sierra madrileña y verlo encontrarse musicalmente con Enhco ha sido uno de esos momentos en los que la distancia geográfica parece desaparecer. El punto álgido del encuentro se ha alcanzado con la interpretación de la mítica canción Wave, de Antônio Carlos Jobim, una de las piezas más reconocidas de la bossa nova.

Durante unos minutos, la guitarra de Costa y el piano de Enhco han hecho visible aquello que un festival internacional pretende, en su mejor versión, conseguir: que distintas culturas puedan encontrarse sin perder su identidad. El público ha respondido con una emotiva ovación. La noche ha terminado con un último bis dirigido por Alondra de la Parra y con un ambiente progresivamente más distendido, después de un concierto que ha convertido el escenario de San Lorenzo de El Escorial en un pequeño mapa musical de América.

El festival y el Real Sitio

Escena Escorial propone además una relación directa con el lugar que lo acoge. San Lorenzo de El Escorial no funciona únicamente como escenario del festival, sino también como parte de la experiencia. Quedarse a pasar la noche permite prolongar la visita con un recorrido por el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, declarado Patrimonio Mundial, un paseo por el casco histórico o una aproximación a la gastronomía local.

La fórmula convierte la asistencia a los espectáculos en algo más que una visita puntual al teatro: una escapada cultural en la que patrimonio, música y paisaje forman parte de una misma experiencia. El festival continuará hasta el 19 de septiembre con propuestas de danza, música sinfónica, teatro físico y creación contemporánea. Algunas funciones ya cuentan con una elevada demanda de entradas.

La programación, los horarios y la información sobre las entradas pueden consultarse en Escena Escorial.