El Gobierno de Brasil critica el veto europeo a sus carnes y amenaza con represalias

Brasil ya ha presentado garantías de cumplimiento fitosanitario

Comparte el artículo:

Bluesky Streamline Icon: https://streamlinehq.comBluesky
Hombre a caballo en un campo con ganado vacuno en Brasil

El Gobierno brasileño ha manifestado su «profunda preocupación» por la decisión de la Unión Europea (UE) de suspender las compras de carnes, pollo, pescado, huevos y miel procedentes del país sudamericano, y ha amenazado con imponer represalias si no se alcanza una «solución satisfactoria». Esta advertencia ha sido hecha a través de un comunicado conjunto en el que el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Agricultura han lamentado la entrada en vigor del veto europeo, motivado por la supuesta incapacidad de Brasil para demostrar el cumplimiento de las normas sobre el uso de antimicrobianos en su cadena productiva.

Las exportaciones brasileñas alcanzadas por esta medida han sumado 2.026 millones de dólares en 2025 —de los cuales 1.064 millones han correspondido a carne bovina y 781,4 millones a carne de aves— según datos del Ministerio de Agricultura. Ante esta situación, Brasil ya ha presentado garantías de cumplimiento fitosanitario y ha entablado negociaciones para normalizar los flujos comerciales; sin embargo, no ha descartado aplicar medidas de reciprocidad en caso de que las conversaciones no conduzcan de inmediato a un acuerdo equilibrado.

De igual manera, el país sudamericano no ha descartado recurrir a los mecanismos de solución de controversias contemplados en el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, o bien a los estipulados por la Organización Mundial del Comercio (OMC). El Gobierno ha afirmado que la exclusión de sus productos «anula una parte importante de los beneficios» acordados, «frustra expectativas de derecho» y amenaza con «modificar el equilibrio de concesiones» pactado entre ambos bloques.

Diálogo técnico transparente

En la nota oficial, las autoridades han reafirmado la solidez del sistema brasileño de defensa agropecuario y el compromiso histórico del país con la seguridad, la calidad y la sostenibilidad de los alimentos que suministra a más de 150 países. Asimismo, Brasil ha recordado su rol como uno de los principales abastecedores de proteína animal del mercado comunitario, por lo que ha exigido un diálogo técnico transparente que permanezca «inmune a las presiones de naturaleza proteccionista».

Respecto a las exigencias sobre antimicrobianos, Brasil ha implementado ya las medidas requeridas y ha entregado a las autoridades comunitarias toda la documentación pertinente. Además, el Ejecutivo ha aceptado someterse a una auditoría europea en sus cadenas de carne de aves y miel —una condición que la UE no ha exigido a otros socios comerciales—, cuyo informe se prevé finalizado el 4 de septiembre para respaldar una resolución basada en criterios científicos.