El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha presentado en el Palacio de Planalto un paquete histórico de ayudas financieras dirigido a los microemprendedores del país a solo doce días de la segunda vuelta electoral. A través de este proyecto de ley, el mandatario ha propuesto la creación de nuevas líneas de crédito con intereses reducidos y aval estatal, además de la condonación masiva de deudas para reactivar el tejido productivo local.
Según ha confirmado el ministro de Emprendimiento, Paulo Pereira, los impagos de este sector han alcanzado los 12.600 millones de reales y han impactado de forma directa a más de 3,6 millones de pequeños comerciantes. Para hacer frente a esta situación crítica, el Gobierno brasileño ha asegurado que ha asumido el compromiso de adquirir hasta el 95% de las deudas de los autónomos y proveedores de servicios, permitiendo así un reinicio económico definitivo para miles de familias emprendedoras.
Asimismo, el Ejecutivo brasileño ha anunciado la ampliación progresiva del límite de facturación anual para la categoría de microemprendedor individual, con la meta de elevar la cota de 81.000 reales a 140.000 reales para el año 2028. En esta misma estrategia de apoyo, el programa ha incorporado un plan de transferencias directas de hasta 5.000 reales para aquellos trabajadores que han cumplido los requisitos de registro, promoviendo el crecimiento sostenido y la prosperidad popular.
Esta batería de medidas económicas ha llegado tras la primera vuelta de los comicios presidenciales, donde Lula da Silva ha quedado por detrás del senador Flávio Bolsonaro. La segunda vuelta será el próximo 25 de octubre. Con estas acciones de impacto social, que han incluido rebajas fiscales al combustible e incrementos presupuestarios, la candidatura gubernamental busca fortalecer el consumo interno y conseguir el respaldo de la clase trabajadora.


