La interoperabilidad sanitaria europea continúa reduciendo barreras entre España y Portugal. Los ciudadanos pueden utilizar ya sus recetas electrónicas cuando se encuentran en territorio portugués, al igual que los pacientes portugueses pueden acceder en España a los medicamentos prescritos en su país. La posibilidad forma parte de la red europea de prescripción y dispensación electrónica.
Para utilizar el servicio fuera de España es necesario presentar la tarjeta sanitaria y, cuando corresponda, un documento oficial de identidad con fotografía. En Portugal, el Ministerio de Sanidad español advierte de que la dispensación transfronteriza está disponible únicamente en las farmacias adheridas al sistema. Tampoco pueden dispensarse mediante este mecanismo determinados productos, entre ellos estupefacientes, psicótropos, fórmulas magistrales y algunos medicamentos de composición compleja.
La iniciativa permite que una prescripción generada por un profesional sanitario en el país de origen sea consultada electrónicamente por una farmacia del país de destino, evitando recurrir a una nueva receta en papel y favoreciendo la continuidad de los tratamientos durante viajes o estancias temporales.
La receta electrónica transfronteriza aporta una dimensión especialmente práctica a la integración ibérica para quienes se desplazan habitualmente entre España y Portugal por trabajo, turismo o vínculos familiares, más allá de los grandes acuerdos políticos o de infraestructuras.


