El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha abogado en Lisboa por profundizar el trabajo conjunto con Portugal en cuanto a la integración ibérica para ahondar en lo que funciona y analizar lo que podría mejorarse, algo en lo que coincidió su homólogo portugués, Álvaro Santos Pereira.
«Sabemos que la integración ibérica y la integración europea genera beneficios», pero «debemos tener evidencia muy fina, con microdatos» para ver «exactamente dónde lo estamos haciendo mejor y también dónde podemos hacerlo todavía mejor utilizando como referencia el ‘benchmarking’ y otros elementos», ha subrayado Escrivá durante un seminario en la capital portuguesa. En este seminario se presentó el informe ‘Perspectivas de la integración económica ibérica’, que analiza las cuatro libertades del mercado único —bienes, servicios, trabajadores y capital— y concluye que los avances han sido muy distintos.
Mientras que la integración económica entre España y Portugal ha avanzado en el comercio de bienes y en el mercado eléctrico, donde los precios mayoristas coinciden en el 95% de las horas, sigue siendo desigual, como evidencia el hecho de que los costes implícitos del comercio transfronterizo se estiman en un equivalente arancelario cercano al 20% en las manufacturas y superior al 100% en los servicios.
En este sentido, Santos Pereira ha explicado que «el mercado único debe entenderse como un proceso continuo y no como una construcción acabada», a lo que ha agregado que «el reto es especialmente evidente en el sector de los servicios y en las industrias de red», como destaca el informe.
«La experiencia ibérica constituye un ejemplo muy interesante de cómo la integración europea ha transformado nuestras economías en nuestra historia reciente», ha continuado el gobernador del banco central portugués, y ha resaltado que siguen existiendo «barreras que impiden una mayor integración», y que informes como este pueden ayudar a sacar a la luz para trabajar en superarlas.
Aunque ha alertado de que «los retos que persisten son más complejos porque están arraigados en las instituciones y normativas nacionales». El documento presentado este jueves propone reforzar la aplicación de las normas europeas, la cooperación regulatoria y el reconocimiento mutuo, además de mejorar las infraestructuras y la interoperabilidad de los sistemas administrativos para profundizar la integración ibérica.
El Banco de España y el Banco de Portugal han firmado un Memorándum de Entendimiento por el que se comprometen a desplegar un Programa de Cooperación en Criptografía Post Cuántica. El objetivo es hacer frente de forma más eficaz a los riesgos emergentes de ciberseguridad y estabilidad financiera que plantea el desarrollo de la computación cuántica.
La vivienda como telón de fondo
El seminario también ha estado marcado por la crisis de vivienda, que ha motivado protestas en ciudades de ambos países y ha abierto la posibilidad de que los sindicatos portugueses se sumen a la huelga general anunciada para el 11 de noviembre en España, convirtiéndola en una huelga ibérica.
Preguntados al respecto, Santos Pereira ha señalado que los bancos centrales «no entran en debates políticos», sino que su labor consiste en presentar datos, algo que el Banco de Portugal «ha venido haciendo desde hace mucho tiempo», ha indicado. Mientras que Escrivá ha explicado que «en el caso español, el sector de la construcción quedó muy dañado en la crisis anterior (en referencia a la crisis inmobiliaria de 2008) y está teniendo algunas dificultades para acompañar esta necesidad de aumentar la oferta». «Este desequilibrio entre la oferta y la demanda es muy marcado», ha insistido Escrivá.



