El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha afirmado este miércoles en Ciudad de Panamá que Latinoamérica vive uno de los «mayores retrocesos» en materia de integración de su historia, y ha apostado por un «regionalismo posible» guiado por el pragmatismo. «La integración posible es la que estará marcada en la pluralidad de opciones. Guiados por el pragmatismo, podremos superar divergencias ideológicas y construir alianzas sólidas y positivas adentro y afuera de la región. Esa es la única doctrina que nos conviene. Seguir divididos nos vuelve a todos más débiles», ha expresado Lula ante el plenario.
Lula, que participa en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, ha criticado en su discurso la falta de una respuesta unida de la región a la intervención militar estadounidense en Venezuela en la que el presidente Nicolás Maduro fue capturado. «La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) no consigue ni producir una sola declaración sobre intervenciones militares ilegales que afectan a nuestra región», ha declarado.
En ese sentido, ha dicho que la Celac está «paralizada» pese a los «esfuerzos» de su presidente pro tempore, el colombiano Gustavo Petro, mientras que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) «sucumbió al peso de la intolerancia que impidió la convivencia de visiones diferentes».
«Volvimos a ser una región dividida, más orientada hacia fuera que hacia sí misma», ha señalado, antes de añadir que los países permitieron que las «disputas ideológicas» se impusieran. En este contexto, Lula ha argumentado que «modelos endógenos de integración como el panamericanismo o el bolivarianismo son insuficientes», mientras que el modelo de la Unión Europea «es un referente positivo pero inviable a corto plazo» para América Latina. La proximidad geográfica de Estados Unidos es una referencia inevitable, ha alertado, añadiendo que «reconquistar la confianza en la integración es una tarea ardua pero necesaria».



