García-Margallo protagoniza una segunda edición de ‘Horizonte Ibérico’ que afianza su proyección como foro de referencia

Adrián Gebé ha defendido la creación de un Consejo Ibérico como organismo permanente de supervisión de la colaboración hispano-lusa

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José Manuel García-Margallo discutiendo en el evento Horizonte Ibérico

La segunda edición de Horizonte Ibérico ha reunido en Madrid a destacadas voces del pensamiento político, académico y empresarial en una jornada centrada en la cooperación entre España y Portugal, con una notable asistencia de público que confirmó el interés creciente por el debate iberista. El encuentro, organizado por la Sociedad Iberista, se ha celebrado en el auditorio de la sede del despacho de abogados Cremades & Calvo-Sotelo, en la calle Jorge Juan, y fue retransmitido en directo por streaming.

Abrió el acto Frigdiano Álvaro Durántez Prados, académico especializado en geopolítica y teoría de la iberofonía, quien centró su intervención en el potencial estratégico del espacio iberófono. Durántez afirmó que estamos ante un “punto de inflexión de esta convergencia de la iberofonía internacional”, una dinámica que —según explicó— se materializa en la incorporación a la tradicional convergencia iberoamericana de países de África y Asia de lengua española y portuguesa, configurando así “el primer bloque geolingüístico mundial al aunar el español con el portugués”, “las dos únicas grandes lenguas internacionales que son recíprocamente comprensibles”.

El eje central de la jornada fue el coloquio con el exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, con una dilatada trayectoria en la política internacional, conducido por Rafael García Millán, abogado y socio del despacho anfitrión, y con la participación de Adrián Gebé, coordinador general de la Sociedad Iberista.

Durante su intervención, García-Margallo puso el acento en la dimensión europea e internacional de la cooperación peninsular. “En la Unión Europea las relaciones son de fuerza, por eso se forman bloques y España y Portugal tienen las condiciones para actuar juntas”, afirmó. Añadió que esa actuación coordinada permitiría compensar en el sur, junto a Italia, el eje franco-alemán, reforzando la capacidad de influencia de ambos países en los grandes debates comunitarios. Asimismo, recordó que “los momentos más difíciles de nuestra historia han sido cuando los destinos históricos de Portugal y España se han separado”.

El exministro defendió también la necesaria colaboración a nivel empresarial entre ambos países, señalando que la coordinación política debe ir acompañada de una mayor integración económica y de proyectos compartidos en sectores estratégicos. Abordó, además, otras cuestiones de política exterior como la situación de Gibraltar. El coloquio concluyó con un turno de preguntas en el que García-Margallo respondió a los asistentes, profundizando en los retos geopolíticos actuales y en las oportunidades de una acción ibérica concertada.

Por su parte, Adrián Gebé defendió que el iberismo debe convertirse en “un factor de cohesión en España y Portugal que ayude al crecimiento” y planteó, con vistas a la próxima cumbre ibérica, la creación de un Consejo Ibérico como organismo permanente de supervisión de la colaboración hispano-lusa, con el objetivo de dotar de continuidad institucional y seguimiento efectivo a los compromisos adoptados por ambos gobiernos.

La jornada contó también con la participación del prestigioso hispanista Ian Gibson, presidente honorífico de la Sociedad Iberista, quien reafirmó su profundo compromiso con el iberismo y con la propia entidad, subrayando la dimensión cultural e histórica que sustenta los vínculos entre España y Portugal.

Asimismo, intervino Paulo Futre Jr., empresario portugués e hijo del exfutbolista Paulo Futre, quien fue distinguido como socio de honor de la Sociedad Iberista en reconocimiento a su apoyo y cercanía a los fines de la asociación y a la proyección social del entendimiento luso-español.

El cierre corrió a cargo de Antonio García Salas, ingeniero y empresario extremeño, quien subrayó la necesidad de reforzar la integración del suroeste ibérico mediante la mejora de las infraestructuras y la cooperación transfronteriza en la raya, destacando especialmente la culminación del AVE Madrid-Lisboa como eje estratégico para la cohesión económica y territorial entre ambos países.

Con debates, intercambio de ideas y participación activa del público, Horizonte Ibérico se consolida en su segunda edición como un espacio estable de reflexión y diálogo sobre el presente y el futuro de la cooperación hispano-lusa, reafirmando la vocación de la Sociedad Iberista de convertir este encuentro en un foro permanente capaz de generar propuestas y fortalecer los vínculos históricos, culturales y económicos entre ambos países.