Con el patrocinio de:

Durão Barroso reclama una «recalibración» urgente de la política energética en Europa

El expresidente de la Comisión Europea advierte de que el escenario de incertidumbre actual exige mayor unidad y autonomía estratégica frente a la rivalidad de las grandes potencias.

Comparte el artículo:

Representantes de las Cámaras de Comercio Europeas en España en un evento en Madrid.

Las Cámaras de Comercio Europeas en España han celebrado en Madrid un encuentro bajo el título «Energía y Geopolítica Europea», que ha reunido a destacados representantes institucionales y empresariales del continente para analizar los principales desafíos estratégicos que afronta Europa en el actual contexto internacional. La sesión ha contado con unas palabras por parte de Boris Mochnáč, presidente de la Cámara Hispano-Checa y actual presidente de Cámaras Europeas, y con la presencia del embajador de Portugal en España, José Augusto Duarte, y de los presidentes y directoras de las distintas cámaras de comercio europeas.

El evento, organizado por la Cámara de Comercio de Portugal en España , ha continuado con un diálogo entre el ex presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, y el presidente de la Cámara de Comercio de Portugal en España, António Calçada. En su intervención, Durão Barroso ha subrayado que la invasión de Ucrania por Rusia ha marcado un punto de inflexión en el orden internacional, acelerando cambios estructurales en Europa, especialmente en materia de defensa, autonomía estratégica y política energética. En este contexto, ha destacado que «Europa ha pasado de una posición de confort a un escenario de incertidumbre que exige mayor unidad, capacidad de decisión y sentido de urgencia».

El expresidente de la Comisión Europea y el presidente de la Cámara de Comercio han alertado de que los elevados costes energéticos representan uno de los principales riesgos para la competitividad industrial europea. Según se ha explicado, esta situación ha favorecido la deslocalización de empresas hacia otras regiones como Estados Unidos o Asia, lo que obliga a replantear el enfoque actual de la transición energética. Durão Barroso ha defendido una «recalibración» de la política energética europea, manteniendo los objetivos climáticos pero alineándolos con la realidad económica global. Se ha señalado que Europa no puede asumir en solitario el esfuerzo de descarbonización mientras otras grandes economías continúan aumentando sus emisiones. «Hemos debido avanzar en la transición energética sin poner en riesgo nuestra base industrial ni nuestra capacidad competitiva», ha declarado.

Asimismo, se ha puesto en valor el papel de Europa como actor imprescindible en la gobernanza global. No obstante, se ha subrayado la necesidad de avanzar en integración, especialmente en el mercado de capitales, la innovación tecnológica y la reducción de la burocracia. En el ámbito geopolítico, se ha advertido de un escenario internacional cada vez más complejo, marcado por la rivalidad entre grandes potencias y conflictos prolongados con impacto directo en los mercados energéticos. Ante esta situación, se ha defendido que Europa debe reforzar su capacidad de respuesta y apostar por una mayor autonomía estratégica.

A modo de conclusión, el expresidente de la Comisión Europea ha hecho un llamamiento a desarrollar las reformas estructurales que permitan a Europa fortalecer su modelo económico y social. Y ha lanzado un mensaje optimista sobre el futuro del continente, destacando su calidad de vida, cohesión social y valores. «Europa ha seguido siendo uno de los mejores lugares del mundo para vivir. El reto ha sido mejorar sin caer en el pesimismo», ha concluido.