El presidente francés y copríncipe de Andorra, Emmanuel Macron, ha advertido este martes que si el Principado no respalda el acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) negociado con la Comisión Europea, podría perder una oportunidad y ver bloqueada durante años cualquier nueva negociación. «Si ahora dicen que no, que no quieren este acuerdo o que quieren renegociarlo para hacerlo mejor, asumirían una gran responsabilidad. Lo digo con sinceridad: si rechazan este acuerdo, es muy probable que la puerta no vuelva a abrirse fácilmente», ha afirmado Macron en un discurso ante autoridades y ciudadanos en la plaza del Pueblo de Andorra la Vella, capital del territorio.
Los Veintisiete y las instituciones europeas, tras años de trabajo, podrían dejar de priorizar el dossier andorrano en un contexto internacional marcado por crisis como la guerra en Ucrania, la situación en Oriente Medio o los desafíos energéticos y migratorios, ha señalado el jefe de Estado francés. «Tras años de trabajo, muchos dirán: ‘Ya basta. No quieren este acuerdo, no vamos a insistir’», ha asegurado, tras recordar que el texto es fruto de décadas de conversaciones y ya está listo para su firma antes del verano por la Comisión Europea y los Estados miembro. Por lo que, según ha explicado Macron, su ratificación podría comenzar a finales de este año.
El acuerdo, ha defendido, permitiría a Andorra acceder al mercado único europeo, facilitar la expansión de sus empresas, mejorar el acceso a universidades europeas y reforzar su proyección cultural, todo ello manteniendo su singularidad mediante periodos transitorios y mecanismos de ajuste. Frente a las reticencias existentes en parte de la sociedad, ha reconocido que los temores sobre la pérdida de soberanía o identidad son «legítimos», pero ha insistido en que el texto ha sido «bien negociado» y ofrece garantías suficientes. «Lo mejor puede ser enemigo de lo bueno», ha señalado el presidente francés, tras apelar a no desaprovechar una oportunidad que calificó de «promesa de futuro» para un país «profundamente europeo por su historia, su geografía y su cultura».
Macron, que comparte el rol de copríncipe de Andorra con el obispo de la Seu de Urgell, ha defendido que este enclave en los Pirineos es un «concentrado de Europa» por su tradición democrática, su multilingüismo y su capacidad de acogida, características que, a su juicio, encajan plenamente en el proyecto europeo. «Es el momento», ha sostenido Macron, y ha animado al Principado a dar el paso y consolidar su asociación con la UE.
Aborto, vivienda, transporte, energía y educación
Sobre la regulación del aborto, que por ahora está penalizado en Andorra, Macron ha mostrado su deseo de que «próximamente» haya «avances» que «muchos andorranos reclaman», pero ha puntualizado que «eso se tiene que hacer respetando las instituciones, los equilibrios, las conciencias de cada cual; también la tradición del Principado». Ha afirmado que la propuesta que ha hecho el Gobierno le parece «proporcionada» y que, aunque no quiere inmiscuirse en las discusiones que se van a llevar a cabo, confía en que «ese debate progrese y permita responder a una demanda» que existe.
Además, el copríncipe francés ha aludido a las muestras de «descontento» que se manifestaron durante la intervención del jefe del Gobierno andorrano cuando ha abordado la cuestión del modelo de crecimiento y de la política de vivienda. Macron ha declarado que el fuerte crecimiento económico que se ha constatado en Andorra después de la crisis de la covid ha generado «desequilibrios que habrá que resolver» y que «el desafío de la vivienda está en el centro de preocupación» de los ciudadanos. Sobre ese punto, ha dicho entender «la impaciencia», tras haber recordado que el Gobierno trabaja «para construir un sistema que no existía hasta ahora» y que permita crear un mercado de la vivienda más accesible


