España y Brasil se han convertido en los principales destinos internacionales de las operaciones de fusiones y adquisiciones impulsadas por compañías portuguesas durante los siete primeros meses de 2026. Las empresas lusas han protagonizado 32 operaciones en España y ocho en Brasil, mientras que, en sentido contrario, los inversores españoles han encabezado la actividad extranjera en Portugal con 19 transacciones. Las cifras, referidas al número de operaciones y no al capital movilizado, dibujan un corredor empresarial especialmente intenso entre Portugal, su vecino peninsular y la mayor economía de Iberoamérica.
En este contexto, España consolida su posición como socio económico prioritario de Portugal, una relación que ambos países buscan profundizar mediante iniciativas como el Foro Estratégico Luso-Español para la Competitividad, orientado a reforzar la cooperación empresarial, las pymes y las oportunidades en los territorios fronterizos.
La posición de Brasil como segundo gran destino exterior aporta una clara dimensión atlántica e iberoamericana a esta dinámica. Portugal aparece cada vez más conectado con un doble eje económico hacia España y Brasil, capaz de generar nuevas oportunidades de internacionalización. La eventual profundización de las relaciones comerciales entre la Unión Europea y Mercosur podría ampliar todavía más ese espacio empresarial, consolidando un triángulo España-Portugal-Brasil.


