Los vínculos históricos entre Bolivia y España han encontrado en Madrid un nuevo escenario para proyectarse hacia el futuro. La XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno y el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano, celebrados los días 4 y 5 de noviembre, han convertido la capital española en punto de encuentro para una cita de especial relevancia en las relaciones entre ambos países. En plena apertura internacional de Bolivia, la visita del presidente Rodrigo Paz Pereira ha situado sobre la mesa una ambición compartida: transformar una historia de siglos en nuevas alianzas políticas, económicas y estratégicas.
Desde la elección de Paz en octubre de 2025, que puso fin a casi dos décadas de predominio del MAS-IPSP, Bolivia inició una nueva etapa en su relación con España y sus socios europeos. El respaldo del Gobierno español al Ejecutivo de Paz Pereira, los contactos diplomáticos posteriores y la visita de Estado de Felipe VI al país hispanoamericano han ido estrechando esos lazos. La cumbre de Madrid representa ahora un punto de inflexión en ese recorrido, con encuentros al más alto nivel para dar un salto desde el acercamiento institucional hacia proyectos concretos de cooperación, inversión y desarrollo.
El presidente boliviano también ha aprovechado su estancia para reforzar el diálogo con Europa y los organismos multilaterales. Su reunión con Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, ha puesto el foco en la energía limpia y la inversión sostenible. A su vez, el encuentro con el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, y los contactos con representantes empresariales han permitido trasladar el nuevo rumbo económico de Bolivia a sus socios internacionales.
España y Bolivia convierten su historia compartida en una alianza de futuro
El encuentro con Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela el 6 de noviembre ha puesto una nueva piedra en el puente que España y Bolivia siguen construyendo. La visita de Estado del monarca español al país sudamericano en marzo de 2026 ya había marcado un gesto de cercanía hacia el Gobierno de Rodrigo Paz. Ahora, ambos han vuelto a encontrarse en Madrid para dar continuidad a ese acercamiento. «Bolivia y España, una historia que sigue construyéndose», ha resumido el presidente boliviano, que ha agradecido al rey su cercanía con el país y su compromiso con la comunidad iberoamericana. Una relación con profundas raíces históricas que ambos estados buscan proyectar ahora hacia nuevos acuerdos y oportunidades.
Ese horizonte ha estado también presente en la reunión con Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno de España y Rodrigo Paz han aprovechado el marco de la Cumbre para reforzar una relación que encuentra en la historia compartida uno de sus principales pilares. «Bolivia no sería la misma sin España, ni España sin Bolivia», ha afirmado el mandatario hispanoamericano, antes de expresar su deseo de que ese legado común se traduzca en «cooperación, inversión y oportunidades». Más allá de los gestos diplomáticos, el encuentro apunta a una etapa en la que los vínculos entre ambos países aspiran a ganar peso económico y estratégico.
La sucesión de contactos refleja el cambio de rumbo que Bolivia busca imprimir a su política exterior desde la llegada de Paz al poder. España ocupa un lugar prioritario en esa estrategia y constituye, además, un socio de referencia para estrechar la relación con Europa. A los lazos históricos y culturales se suma ahora la voluntad de abrir nuevas vías de colaboración, con especial atención a la inversión y al desarrollo económico. Con su presencia en Madrid, Paz ha querido dejar claro que Bolivia mira de nuevo hacia España y Europa, no solo desde la memoria de una historia compartida, sino también desde las oportunidades que puede abrir esta nueva etapa.
La energía limpia ha sido uno de los terrenos en los que Rodrigo Paz ha querido acercar Bolivia a Europa. En su reunión con Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, el mandatario ha abordado nuevas oportunidades de inversión y cooperación energética y medioambiental. La conversación da continuidad a los acuerdos impulsados por el Equipo Europa en febrero de 2026 para respaldar la transición energética boliviana y el desarrollo de las energías renovables. «Lo verde llama a lo verde», ha expresado Paz, convencido de que los recursos naturales del país pueden convertir a Bolivia en uno de los protagonistas de la nueva economía sostenible.
Bolivia abre sus puertas a la inversión y reivindica su papel en Iberoamérica
La integración regional también ha ocupado un lugar destacado en las conversaciones de Rodrigo Paz en Madrid. En su reunión con Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, el mandatario ha recordado que el organismo internacional fue el primero en respaldar a Bolivia en esta nueva etapa. Ambos han avanzado en la incorporación de apoyo de la entidad a la agenda boliviana de integración en el Mercosur y han ratificado los respaldos vinculados a la alianza histórica con Chile en comercio, energía minería y conectividad digital. La apuesta pasa por convertir la cooperación regional en infraestructuras, conexiones y proyectos capaces de impulsar la actividad económica. «Que la integración se convierta en obras y desarrollo para los bolivianos» es precisamente el horizonte que Paz ha situado en el centro de esta colaboración.
La estabilización económica y la recuperación de la confianza inversora han sido dos de los asuntos centrales del XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, ha presentado los avances del programa de estabilización, entre ellos el aumento de las reservas internacionales líquidas, que han pasado de 52 millones a más de 1.100 millones de dólares, y la desaceleración de la inflación. El Gobierno de Bolivia también ha expuesto su proyecto de Ley de Inversiones, que contempla estabilidad contractual de hasta 30 años, incentivos fiscales y una agencia de promoción con participación empresarial. «Estamos reconstruyendo nuestra economía«, ha constatado Morales.
Ante el Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica, presidido por Núria Vilanova, Paz Pereira ha defendido un modelo en el que la iniciativa privada debe desempeñar un papel protagonista en la reactivación económica. El mandatario ha anunciado que su Gobierno espera aprobar antes de finalizar el año las leyes de inversión, minería e hidrocarburos, con el objetivo de ofrecer mayores garantías a los proyectos productivos. «El sector empresarial es la locomotora y el Estado, el facilitador», ha sentenciado. Entre las metas planteadas figura movilizar más de 12.000 millones de dólares en el sector minero durante el próximo año, además de impulsar tres corredores bioceánicos para conectar Bolivia con los mercados internacionales. «Bolivia se está convirtiendo en el paso de comercio más importante de Sudamérica«, ha defendido el presidente ante los representantes empresariales.
Esa vocación de conectar Bolivia con el exterior no se limita al comercio. En las instalaciones que un día albergaron la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Rodrigo Paz ha propuesto crear un centro iberoamericano del pensamiento estratégico y de seguridad, con el propósito de convertir al Bolivia en una sede de referencia para la reflexión y la cooperación regional. El mandatario ha reivindicado la herencia hispánica y la diversidad cultural boliviana como parte de una identidad compartida con el resto de la comunidad iberoamericana: «Iberoamérica es la gran patria que nunca nos va a abandonar si la defendemos y la construimos entre todos». Con esta propuesta, Bolivia aspira a convertir su legado histórico y cultural en una plataforma de pensamiento, cooperación y seguridad para toda la comunidad iberoamericana.



