España y Portugal no están a favor de “grandes trasvases” desde el embalse de la Alqueva

Hay un acuerdo entre Portugal y España para regularizar los desvíos de agua desde Alqueva

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Los Gobiernos de España y Portugal no están a favor de “grandes trasvases” de agua desde el embalse luso de Alqueva, sobre el río Guadiana, para paliar la escasez en algunas partes del territorio español. Así lo han manifestado este miércoles la vicepresidenta tercera de España y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, y la titular de Medio Ambiente y Energía lusa, Maria da Graça Carvalho, en una rueda de prensa conjunta tras reunirse en Lisboa.

Ribera ha indicado que no es algo que esté “encima de la mesa” y ha subrayado que no son “razonables” las pretensiones de algunas administraciones autonómicas españolas, como Andalucía. La vicepresidenta española ha remarcado que no es posible aportar ese agua, ya que no existe “hasta el infinito”. Por su parte, Carvalho ha recordado que “los grandes trasvases tienen impactos ambientales y financieros muy grandes” y no es algo que su país contemple: “Las condiciones que tenemos en este momento con el ahorro de agua son pequeñas transferencias”, ha dicho.

Ambas responsables políticas también han conversado durante su encuentro sobre un asunto que ha levantado espinas en Portugal, a raíz de un reportaje de la televisión pública lusa RTP, donde se denunciaba que había 40 desvíos españoles del agua de Alqueva, lo que está suponiendo la pérdida de más de 40 millones de euros para las arcas portuguesas. En ese sentido, Carvalho ha revelado que hay un acuerdo entre Portugal y España para regularizar esos desvíos desde Alqueva, que va incluir un trabajo de vigilancia y un cálculo preciso del agua empleada por los agricultores españoles.

“Hay mucho ruido, mucho que se ha dicho en el Alentejo, por lo que ahora hay un trabajo técnico para contabilizar todas las tomas de agua y un acuerdo en relación con la liquidación de las cuentas”, ha apuntado. Ribera hizo hincapié en “la voluntad ambiental” de España y “la voluntad de entenderse” con Portugal de la “mejor manera” para resolver cualquier aspecto.

Ha agregado que en lo que respecta al tema de la explotación de caudales “aunque en algunos momentos se requiera de flexibilidad no siempre es posible hacerlo”. “Somos conscientes de la petición del Gobierno de Portugal de que ese trabajo técnico entre nuestros equipos ofrezca una mayor estabilidad, regularidad en los niveles de explotación de los caudales”, ha afirmado. Las dos ministras recordaron que próximamente ambos países van a celebrar los 25 años de la Convención de Albufeira, en concreto el 25 de septiembre, en un acto que será “posiblemente” en Aranjuez (Madrid). Con motivo de ese aniversario, ambos países van a cerrar un acuerdo en septiembre que afecta a las cuencas del Tajo y el Guadiana.

Carvalho ha precisado que en el nuevo arreglo se espera que Portugal dé autorización a los proyectos previstos en España en el Tajo: dos centrales hidroeléctricas reversibles en los embalses de Alcántara y de Valdecañas. Por parte española, ha dicho la ministra lusa, Portugal espera que queden zanjadas las autorizaciones por parte de España para captar agua de Pomarão, en la confluencia del Guadiana y el Chança. A nivel europeo, España y Portugal, avanzaron ambas responsables, han acordado llevar a cabo “una acción conjunta y combinada” con los ministros de la UE para que el tema del agua tenga una mayor “visibilidad”.

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