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El Eixo Atlántico, entidad que aglutina a los 34 principales municipios del Norte de Portugal y de Galicia, alerta a las administraciones públicas de la posibilidad «de colapso, masificación y expulsión de los vecinos de los barrios por los nuevos modelos de negocio inmobiliario vinculados al turismo». Ante tal situación, «se debe reforzar la inspección, ejercer un mayor control fiscal y de residentes y emprender una regulación efectiva de esta actividad», según las recomendaciones del estudio del Eixo Atlántico que acaba de ser presentado en Santiago de Compostela.

El informe analiza el impacto del turismo en la morfología urbana y confirma que «el crecimiento de los alojamientos turísticos ha impactado de forma notable en los diferentes espacios y barrios de algunos municipios». Una de las autoras, Ana Carricoba, ha apuntado que la «confusión con las diferentes tipologías y la falta de instrumentos legales y reglamentarios han facilitado la penetración de este tipo de oferta y una sensación de saturación turística».

A diferencia de España, en Portugal existe una regulación homogénea por la que el Estado dota de competencias a las diferentes cámaras municipales (ayuntamientos), pudiendo «establecer una contención de los alojamientos». En Galicia se ha intentado abordar esta nueva tipología mediante la Ley de Turismo, mientras que Santiago ha sido el único municipio que ha establecido una limitación a través de la modificación del Plan Especial del Casco Histórico.

Las medidas propuestas inciden en una política municipal de vivienda, abordándola en su conjunto, al tiempo que se toman medidas de control de las habitaciones y alquileres. Obligar a tener números de registro o licencia a las plataformas y propietarios, control de huéspedes y de seguridad, y de la fiscalidad son algunas de las posibilidades que apunta el informe, que incluye también acciones compensatorias por los efectos de la masificación turística. Entre ellas, la implantación de una tasa turística de forma pedagógica que se pueda reinvertir en los propios barrios y en políticas de mejora urbanística o cultural.

El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, reconoció la importancia de este tipo de oferta turística, pero ha arremetido contra la «falta de coordinación» con la Xunta. El secretario del Eixo Atlántico, Xoan Vázquez Mao, reconoció que ya advirtió a la Conselleria de Cultura e Turismo de la urgencia de fortalecer la «inspección turística, que hasta hace dos años, no funcionaba».