Español Portugués, Portugal

El pasado miércoles, día 26 de agosto, he tenido la ocasión de reunirme con don Pedro Miguel Asuar, presidente de la Federación Española de Agrupaciones de Folclore, que se encuentra asociada, desde hace 10 años, con la Confederación de Colectividades de Portugal en la Plataforma Ibérica de Entidades Ibéricas de Folclore. Don Antonio Bessa Carvalho, es uno de los principales promotores en Portugal. Entre ambas organizaciones, agrupan a cientos de asociaciones de Portugal y España.

Nos encontramos en la villa de Almendralejo, en la Extremadura española, a la que llegué desde otro pueblo extremeño, Hornachos. Pese a que la hora de la reunión fue algo tardía, a las 7 de la tarde, el calor típico de esta región no dio tregua; en el camino, el termómetro del coche llegó a marcar 40º.

En la conversación mantenida con Pedro Miguel, hemos podido hablar de las múltiples actuaciones que las asociaciones de ámbito ibérico tenemos en marcha o proyectadas.

El proyecto de mayor envergadura en el que se encuentra inmersa la Federación Española de Agrupaciones de Folclore, es un amplio Estudio para la Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial, estructurado a través de un programa Erasmus K201, destinado a asociaciones. En esta iniciativa, se pretende crear un lenguaje estándar académico para la danza tradicional. Un lenguaje como puede ser el musical o el de la danza clásica, que permita sistematizar los pasos utilizados en la tradición folclórica.

Es de destacar la participación de grandes expertos en danza como Manuel Segovia, director de la compañía ibérica de danza, o Juan Mata y Ana González, figuras consagradas del ballet. El proyecto tiene alcance europeo, con un socio italiano y otro portugués. La idea incluye la elaboración de materiales educativos para incluir estos contenidos en los currículos de los planes educativos oficiales, así como en la formación de los profesores especialistas correspondientes.

Seguimos conversando, y Pedro me relata como la Confederación Portuguesa de Colectividades está reivindicando en Portugal el desarrollo de una normativa específica similar a la española Ley10/2015 de Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial, en la que la federación española participó asesorando técnicamente. Se trata de un bonito ejemplo de cómo trasladar buenas experiencias entre los países ibéricos.

La charla nos lleva a coincidir en subrayar la importancia de la sociedad civil en la toma de las decisiones públicas. El ejemplo de la experiencia en la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Inmaterial es el camino que las Administraciones públicas deben seguir en el ámbito de las relaciones hispano-lusas.

En octubre, se celebrará la Cumbre Ibérica de Gobiernos en la que, por primera vez, la sociedad civil va a tener cierto protagonismo. Para ello, hemos convenido tomar contacto con la Comisión Gubernamental Hispano-Lusa y con el presidente extremeño, Guillermo Fernández-Vara.

En nuestra charla, no podía faltar el vínculo iberoamericano. El folclore de los países de habla española y portuguesa a lo largo y ancho del globo tienen elementos muy parecidos, tanto en la música como en el baile.

Como idea a desarrollar, Pedro me plantea la posibilidad de impulsar una candidatura ante la UNESCO para declarar Patrimonio Inmaterial de la Humanidad al folclore iberoamericano. Para esto, sería necesario el patrocinio de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), que es el organismo intergubernamental idóneo para estas cuestiones.

Por mi parte, insisto en la cuestión de los idiomas; especialmente, en el impulso de la lengua portuguesa en los países hispanohablantes, un tema en la que la Plataforma Civil Ibérica lleva tiempo trabajando, y en el que la OEI ha realizado varias iniciativas. El inmenso valor estratégico de los idiomas español y portugués es una de nuestras líneas prioritarias. Sacamos como conclusión trabajar para fortalecer los contactos que ya tenemos con la OEI.

Terminando ya la charla, el calor ha cedido un poco. Es el momento en que tenemos ocasión de encontrar en nuestro pasado un punto en común en el Hogar Extremeño de Madrid, por la que los dos hemos pasado en varias ocasiones. Pedro tuvo la oportunidad de participar en su inauguración con actuaciones folclóricas, y yo unos años después, tocando allí varias veces con la tuna. Hace un par de años fue el lugar donde presentamos a nuestra asociación, la Plataforma Ibérica.

Extremadura es la región fronteriza que tiene, en el vínculo con Portugal, uno de sus mayores compromisos; siendo un verdadero ejemplo en la cooperación y en la implantación del portugués en los currículos educativos.

Pablo Castro Abad