Español Portugués, Portugal

En la segunda reapertura de La Raya no ha habido celebración, pero sí alivio económico porque ha empezado la reactivación del consumo transfronterizo. En este vídeo del Diario Támega podemos ver cómo la frontera está «libre»:

A diferencia de Extremadura y Castilla y León, Andalucía y Galicia han protestado ante el Ministerio del Interior español por la apertura de fronteras. Hay que recordar que las comunidades autónomas no tienen competencia sobre fronteras exteriores y, además, no tienen cuerpo policial propio para cometer una ilegalidad mediante la fuerza. Esa actitud de Galicia y Andalucía sólo tiene en términos prácticos un poder de recomendación para desincentivar los desplazamientos. Por tanto, las fronteras están libres de todo obstáculo físico. La policía sólo hace funciones informativas para aquellos ciudadanos no ibéricos que necesiten hacer cuarentena o alguna inspección aleatoria rutinaria.

La Xunta de Galicia se ha quejado ante el Gobierno español por abrir la frontera sin consultarle previamente. La paradoja ha llegado cuando nacionalistas gallegos, en redes sociales, han defendido la legalidad del Estado español frente a las decisiones de la Xunta, porque, según ellos, Núñez Feijóo no querría abrir la frontera con Portugal antes que con “España”. Lo cierto es que actualmente, dentro de la Península ibérica, en la macrorregión ibérica compuesta por Portugal, Galicia, Castilla y León, Extremadura y Andalucía, no hay fronteras internas. Sin embargo, esta macrorregión del oeste ibérico sí que tiene frontera con las colindantes comunidades autónomas españolas.

El Consulado español en Lisboa ha advertido que Portugal no desea viajes no esenciales. Se trata de una mera recomendación que sólo podrá tener cierto control en los aeropuertos. Actualmente ya hay españoles haciendo turismo en Portugal, y la restauración y el comercio de la Raya está recibiendo clientes del país vecino. Y la tendencia es que la industria del turismo comience a reactivarse a medida en que se acerque el calor y se amplíe la vacunación, en un contexto de saudades del país hermano.

El concepto de viajes esenciales, que tiene su definición jurídica, ha sido objeto de toda clase de bromas en redes sociales. Hay quienes argumentan que visitar al novio o la novia de la otra nacionalidad o simplemente quienes quieren comerse un bacalhau à brás es más que suficiente como para justificar la esencialidad del viaje. Desde luego, para aquellos como EL TRAPEZIO que trabajan en pro de la coordinación ibérica, todo lo que concierne a Portugal y España, es esencial.

Pablo González Velasco