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Portugal no asume la Presidencia rotatoria de la Unión Europea hasta los primeros seis meses de 2021, pero el Gobierno ya comienza a preparar sus agendas de trabajo. De los tres escenarios que se están preparando para esta Presidencia, todos plantean qué hacer en Europa tras la pandemia del coronavirus, la cual se ha cobrado, hasta ahora, 272.000 vidas. ¿Qué hacer? Según la secretaria de Estado de Asuntos Europeos, Ana Paula Zacarías, la clave está en la flexibilidad.

Portugal asumirá la Presidencia comunitaria, que ahora está en manos de Croacia, en enero de 2021. No obstante, habrá mucho trabajo que hacer antes de que el Gobierno portugués asuma las riendas de una Europa que se enfrenta a su mayor desafío desde la Segunda Guerra Mundial.

Después de una videoconferencia con los países de los Balcanes, Ana Paula Zacarías ha declarado que los tres escenarios que se encuentran sobre la mesa pueden cambiar en los próximos meses. Con todo, los escenarios previstos son tres: una mejora, en la que sería posible viajar y hacer una vida casi normal; la continuación de las restricciones, por lo que las reuniones tendrían que hacerse por videoconferencia y en salas con normas de higiene, y una tercera hipótesis, más alarmista, en la que una nueva ola pandémica afectaría a Europa y obligaría a un nuevo confinamiento riguroso.

En caso de que esto ocurriera, la diputada ha afirmado que «tendremos que tener flexibilidad, con todos los medios técnicos a nuestra disposición». Estos son los escenarios que se presentan ante el país antes de asumir la Presidencia europea. La última vez, el primer ministro fue José Sócrates, y culminó con la firma del Tratado de Lisboa.

El futuro pasa por la península ibérica

Recuperar. Uno de los grandes iconos de la historia de Portugal, el Marqués de Pombal, acuñó la expresión «tratar dos vivos e enterrar os mortos» (tratar a los vivos y enterrar a los muertos). Poco después del terremoto de 1775, el Marqués comenzó a preparar la recuperación de la destruida Lisboa, y lo mismo se comienza a hacer ahora. Con el epicentro del virus abandonando de Europa y migrando al continente americano, especialmente, a los Estados Unidos y Brasil, las diferentes naciones han comenzado a prepararse para la crisis económica que está por llegar, pero con esperanza en el futuro. Aquí, la Unión tendrá un papel importantísimo.

El futuro puede pasar por el sur del continente, más concretamente por la península ibérica. Además de la futura Presidencia portuguesa, partidaria un plan de recuperación ambicioso y progresista, el vicepresidente español, Pablo Iglesias, ha hablado al periódico Financial Times sobre la propuesta de una renta mínima a nivel europeo (muy similar a la que existe en España. En Portugal tenemos, desde 1996, el Ingreso Social de Inserción), para ayudar a combatir la pérdida de ingresos que las familias están afrontando.

Italia y Portugal apoyan esta idea de la Vicepresidencia de Derechos Sociales y de la Agenda 2030. Esta renta pretende alcanzar un estándar mínimo en todos los países de la zona del euro. Cifras que se adaptarían a cada país, y tendrían en cuenta varios indicadores, incluido el PIB. Sobre esta idea, la ministra de Seguridad Social, Ana Mendes Godinho, ha defendido, en un artículo de opinión, la necesidad de un «escudo social europeo», que serviría para proteger a todos los europeos que se están viendo afectados de alguna manera por la emergencia social y económica de una crisis, que comienza a sentirse a nivel nacional y europeo.