Las fortalezas abaluartadas entre España y Portugal, en plena Raya ibérica, y la cultura de frontera afrontan julio de 2026 con ilusión. Su candidatura se presentará en la reunión del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO prevista en Busan (Corea del Sur), y se señala como la única candidatura portuguesa anunciada hasta ahora para esa sesión.
El impulso parte de tres ciudades portuguesas (Almeida, Valença do Minho y Marvão), que llevan más de una década trabajando en un expediente concebido como propuesta “en red” y con capacidad de incorporar en el futuro otras plazas fuertes fronterizas, también del lado español. La candidatura pretende poner en valor tanto el sistema defensivo que marcó la historia entre ambos países como una identidad rayana construida durante siglos de convivencia. En el inventario citado para la zona se contabilizan 143 fortalezas agrupadas en 77 conjuntos abaluartados: 55 en Portugal y 22 en España.
Como ejemplo actual de esa cooperación diaria, los promotores destacan la Navidad ibérica que comparten Vilar Formoso y Fuentes de Oñoro, con mercado navideño y actividades coordinadas en un mismo eje urbano que cruza la frontera. La celebración alcanza este año su tercera edición y se apoya en un símbolo muy visual; un gran árbol instalado en plena línea fronteriza, que permite entrar por un país y salir por el otro en pocos pasos.



