Portugal ha reforzado el dispositivo de emergencias del río Miño con la creación en Caminha de una nueva Estación Salva-Vidas, preparada para intervenir tanto en aguas portuguesas como gallegas dentro del tramo internacional. Según ha informado Mónica Torres en La Voz de Galicia, la base estará situada en la desembocadura, contará con personal especializado en salvamento marítimo y fluvial y podrá actuar al menos hasta Valença, aunque sus medios podrán desplazarse más río arriba cuando sea necesario. La inversión prevista ronda los 400.000 euros, financiados conjuntamente por la Direção-Geral da Autoridade Marítima y la Câmara de Caminha.
La nueva estación no sustituirá los mecanismos existentes entre España y Portugal, sino que reforzará una cooperación transfronteriza habitual cuando se producen accidentes en una lámina de agua compartida. La información publicada por La Voz de Galicia detalla que, en las emergencias del lado español, la Comandancia Naval del Miño participa en la coordinación y puede solicitar la intervención de los medios portugueses. La futura instalación dispondrá de una embarcación semirrígida de salvamento y una moto acuática, mientras que su dotación comenzará con dos tripulantes y crecerá progresivamente hasta alcanzar seis especialistas.
El proyecto permitirá disponer de medios profesionales prácticamente en la propia Foz do Minho, una zona condicionada por las mareas, las corrientes y la complejidad de la navegación. Las obras han comenzado en dependencias de la Capitanía de Caminha y la infraestructura podría quedar concluida entre finales de octubre y noviembre, aunque su puesta en servicio dependerá también de la contratación y formación del personal. El nuevo dispositivo profundiza así en un modelo de seguridad compartida en el que Galicia y el Norte de Portugal llevan años trabajando.


