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Las fuertes lluvias de las borrascas de Elsa y Fabien han traído a Portugal la esperanza de poner fin a la sequía y, aunque muchos aseguran que los cambios son pocos para las necesidades, los datos que EL TRAPEZIO consultó muestran mejoras en el panorama general.

En noviembre del año pasado, alrededor del 70% del territorio portugués sufría una sequía, con el Bajo Alentejo y el Algarve entre los casos más críticos. En ese momento sonó la alarma por los bajos niveles de agua de diez presas al sur portugués del Tajo, porque tenían menos del 20% de capacidad disponible. A este escenario se le sumó el hecho de extenderse rápidamente la noticia que España no había soltado ni una gota de agua a Portugal. Los datos de la Confederación del Tajo apuntaban a números preocupantes: la presa de Cedillo en el lado español del Tajo Internacional estaba sólo al 27% de su capacidad y la de Salor al 23%. Según el organismo español que gestiona la cuenca del Tajo, ahora, en este mes, la presa de Cedillo está al 96% y la de Salor al 24%.

Aun así, la problemática del agua sigue ocupando las agendas de España y Portugal. Han pasado veinte años desde la entrada en vigor del Convenio de Albufeira y, aunque se ha dejado de lado su revisión, se espera que los dos países evalúen los caudales del Tajo cada tres meses. «No basta con hablar de caudales diarios mínimos. Debemos ser capaces de aumentar los flujos mínimos trimestrales para suavizar este volumen de agua que viene en cada trimestre», afirma Matos Fernandes, ministro portugués de Medio Ambiente y Acción Climática.

En relación con el sur del Tajo, el Sistema Nacional (luso) de Información sobre Recursos Hídricos muestra que, aunque la situación es preocupante, algunas presas ya salieron de los niveles alarmantes. Por ejemplo, Abrilongo, en la cuenca del Guadiana, registraba hace un tiempo sólo un 2%. Ahora registra un 44%. Caia mantiene en este momento un 29% (13% en 2019) y Lucefécit un 40% (5%). En la cuenca del Tajo, destaca Divôr con un 12% (6%) y, en la cuenca del Sado, resalta el Valle do Gaio con un 46,3% (19% en 2019).