Español Portugués, Portugal

El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) han llegado a un acuerdo para promover una estación de suministro de hidrógeno que construirá TMB, a través de una licitación, y dará servicio a flotas de vehículos eléctricos de transporte de viajeros y mercancías en el área de Barcelona, en la línea de avanzar hacia una nueva movilidad con cero emisiones contaminantes.

Mediante un convenio firmado por el delegado especial del Estado al CZFB, Pere Navarro, y la presidenta de TMB, Rosa Alarcón, se ha establecido destinar una parcela del polígono industrial de 5.000 metros cuadrados donde se construirá una planta de producción, almacenamiento y carga de hidrógeno que utilizarán los autobuses de TMB de esta tecnología y potencialmente también otras flotas y en general las industrias del polígono así como de vehículos de particulares que lo adopten como solución energética alternativa.

El hidrógeno, el elemento más abundante en el universo, es un vector energético de gran versatilidad que está llamado a tener un papel preponderante en el transporte, almacenamiento y conversión instantánea en una energía útil, de formas de energía diversas. La utilización del hidrógeno para el transporte está avanzando gracias al desarrollo tecnológico ligado a las pilas de combustible.

En la pila de combustible se desarrolla un proceso llamado electrólisis inversa, mediante el cual el hidrógeno reacciona con el oxígeno. El hidrógeno proviene de uno o varios depósitos del vehículo, mientras que el oxígeno se capta del aire ambiental. El único derivado de esta reacción es la energía eléctrica generada, calor y agua, que se expulsa en forma de vapor por el tubo de escape. El proyecto se impulsa con la colaboración de la Autoritat del Transport Metropolità de Barcelona (ATM).

Primera estación pública de suministro de hidrógeno vehicular de España

Actualmente no hay en España ninguna estación pública de suministro de hidrógeno vehicular y por este motivo no existen vehículos de esta tecnología. En Europa muchos países han identificado el potencial de este sistema de almacenamiento de energía y están trabajando intensamente en su despliegue.

La planta de suministro de hidrógeno de Barcelona será pues pionera en España. Una vez concretado el destino de la parcela, TMB buscará por concurso un suministrador que instale un punto de abastecimiento de hidrógeno abierto al público, si bien el objetivo principal e ineludible de esta infraestructura es abastecer los autobuses de TMB. El contrato de arrendamiento de esta parcela tendrá una duración inicial de 10 años, y será objeto de sucesivas prórrogas de 5 años, hasta un máximo de 40 años de duración total.

En paralelo, TMB tiene en marcha una licitación para adquirir los primeros autobuses eléctricos que utilizarán la tecnología de pila de hidrógeno en su flota, después del experimento del proyecto CUTE de los años 2003-2005. En concreto serán ocho unidades de 12 metros de longitud, la medida estándar, que llegarán a Barcelona en noviembre del 2021 con la previsión que se incorporen al servicio a principios del 2022. Los vehículos estarán asignados en el Centro Operativo de Negocio de la Zona Franca y se abastecerán de hidrógeno vehicular en la planta de recarga creada a partir del convenio firmado hoy, con un consumo estimado de 160 kilos diarios.

La adquisición de los ocho vehículos de cero emisiones tiene un presupuesto de 6,5 millones de euros y cuenta con el apoyo del programa europeo JIVE 2 de promoción de los vehículos de pila de combustible y cero emisiones, cofinanciado por la Unión Europea.

El hidrógeno, opción estratégica de TMB

La apuesta por el hidrógeno forma parte de la opción estratégica de TMB por la modernización y ambientalización de la flota de autobuses, siempre con el criterio de compra verde y electrificación progresiva. Así, en febrero pasado se adjudicó el suministro de 23 articulados eléctricos preparados para la carga rápida en la calle, que se sumarán a los nueve existentes, con los cuales se avanzará en la conversión de las líneas H16, H12 y V15 en líneas de emisión cero. En años sucesivos continuará la inversión para la adquisición de autobuses eléctricos e híbridos y la infraestructura de carga correspondiente, con el objetivo de sustituir el 2024 los coches diésel amortizados.