El Convenio de Albufeira sobre cuencas hidrográficas ibéricas cumple 25 años

Tiene como objetivo la protección de las aguas y el aprovechamiento sostenible de las cuencas hispano-portuguesas Miño, Limia, Duero, Tajo y Guadiana

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El 30 de noviembre se han cumplido 25 años de la firma del Convenio de Cooperación para la Protección y el Uso Sostenible de las Aguas de las Cuencas Hidrográficas Luso-Españolas, conocido como Convenio de Albufeira porque se firmó en 1998 en esa ciudad costera portuguesa con ocasión de la XV Cumbre Luso-Española.

Este instrumento de cooperación transfronteriza se ocupa de la protección de las aguas de las cuencas hidrográficas compartidas entre España y Portugal, de los ríos Miño, Limia, Duero, Tajo y Guadiana, favoreciendo además el aprovechamiento sostenible y coordinado de sus aguas, teniendo en cuenta los intereses y particularidades de ambos Estados, miembros de la Unión Europea.

El Convenio, que nació incluso antes de la aprobación de la Directiva Marco del Agua europea, tiene una marcada perspectiva ambiental, superando con ello el enfoque utilitarista de tratados e instrumentos hispanoportugueses previos, que se centraban en el reparto del potencial aprovechamiento económico de las aguas. Para hacer esto posible, se incluyen diversas reglas y medidas de cooperación entre ambas partes, dotándose además de unos órganos institucionalizados con obligaciones concretas, lo que ha impulsado el diálogo permanente entre las Administraciones responsables de la gestión del agua de ambos países.

Desde su entrada en vigor el 17 de enero de 2000, la Comisión Bilateral para la Aplicación y Desarrollo del Convenio (CADC) se ha reunido en sesión plenaria en 24 ocasiones, y los grupos de trabajo han celebrado numerosas reuniones. Este compromiso continuo pone de manifiesto el dinamismo existente en la cooperación y la gestión sostenible de las aguas compartidas entre Portugal y España. Este mes de diciembre, en Madrid, se reunirá la CADC en su vigésimo quinto encuentro formal.

Las características específicas de la península ibérica exigen una coordinación reforzada entre Portugal y España, no sólo para hacer frente a los retos del cambio climático, sino también para posicionarse conjuntamente en los foros europeos e internacionales. En este sentido, el Convenio de Albufeira desempeña un papel crucial como referencia en la planificación y gestión de los recursos hídricos luso-españoles, en especial sobre aquellas materias como la planificación hidrológica o la gestión de los riesgos de inundación, donde las obligaciones comunes establecidas en la normativa europea aconsejan una respuesta especialmente coordinada.

Se han puesto en marcha diversos mecanismos, como el seguimiento mensual de la situación hidrometeorológica en las cuencas hidrográficas compartidas y la coordinación de programas de seguimiento para evaluar la calidad de las masas de agua fronterizas. La aplicación del Protocolo para el intercambio de información sobre datos hidrometeorológicos en tiempo real es especialmente destacable, ya que ha desempeñado un papel crucial en la gestión de situaciones extremas, como las inundaciones. La colaboración entre ambos Estados en este contexto ha sido fundamental para evitar situaciones catastróficas, lo que pone de relieve la importancia práctica de esta asociación.

El Convenio se perfeccionó en 2008, básicamente mediante la introducción de algunas mejoras sobre el régimen de caudales, y actualmente sigue plenamente vigente sirviendo de soporte y referencia para diversas actividades promovidas por ambas partes. Para conmemorar este acontecimiento se ha preparado un vídeo divulgativo multilingüe en el que se explican las características del Convenio y se muestran los territorios sobre los que se aplica.

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