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A partir del próximo lunes, España y Portugal entran en fase de desconfinamiento. Cada una a su ritmo, dada la diferencia en la evolución de la pandemia, pero ambos países retomarán poco a poco la llamada nueva normalidad. Habrá varias fases, que progresivamente irán eliminando las medidas restrictivas, y se exige a los ciudadanos una importante disciplina para su cumplimiento.

Este jueves el primer ministro portugués António Costa ha presentado el plan de desconfinamiento y el Consejo de Ministros ha aprobado el estado de calamidad una vez termine el estado de emergencia, este 2 de mayo. En Portugal habrá 3 fases: 4 de mayo, 18 de mayo y 1 de junio, aunque las medidas serán revisadas cada 15 días. “Nunca tendré vergüenza de dar un paso atrás si fuera para el bien esencial que es la seguridad de los portugueses”, ha avisado el jefe de Gobierno luso quien ha admitido que este plan contiene “riesgos”  y que la infección puede aumentar. Por eso “exige un esfuerzo de cada uno de nosotros”.

El lunes seguirán en confinamiento los enfermos del covid-19 y aquellos casos sospechosos que están en vigilancia . Se pide el deber cívico de recogimiento domiciliario y se prohíben reuniones de más de 10 personas. Abre el comercio local, con limitaciones de horarios, y hay un aforo máximo de 5 personas por cada 100 metros cuadrados en espacios cerrados. Se limita el acceso a los transportes públicos, un máximo de los dos tercios, y es obligatorio el uso de mascarilla. Siempre que la actividad lo permita, el teletrabajo se mantendrá durante todo el mes de mayo. A partir del día 18 de mayo los alumnos de bachillerato regresarán a las clases y las guarderías estarán abiertas para los padres que necesiten este servicio. Será también el momento de abrir cafés y restaurantes con algunas limitaciones así como museos y monumentos. Y a partir del 1 de junio habrá un regreso progresivo a los lugares de trabajo y reabrirán cines, teatros y auditorios con limitación de aforo.

El primer caso de coronavirus que se registró en Portugal fue el 2 de marzo y el pico de la curva fue el 10 de abril, con 1.516 casos. “Hemos hecho 400.000 tests de Covid-19, una media de 12.000 por día,  de los cuales el 9% han dado positivo”, explica a EL TRAPEZIO Fernando Almeida, presidente del Instituto Ricardo Jorge, laboratorio de referencia de salud pública en Portugal y desde donde se está coordinando todo el trabajo de diagnóstico de este virus. En las próximas semanas esperan seguir haciendo más, “en función de la disponibilidad de material que exista” y subraya la importancia de “utilizar bien los tests, donde haya una elevada incidencia de contagio”. En su opinón, “Portugal avanzó rápido en el confinamiento social y resultó, se controló la curva de la epidemia y el RO, que mide la capacidad de contagio, disminuyó mucho”. Pero advierte que “la curva tardará más tiempo en desaparecer y debemos tener cuidado con las medidas”.

Isabel Aldir, directora médica del hospital Egas Moniz de Lisboa, asegura que la Covid-19 ha estado siempre controlada en Portugal. “Hemos aprendido con la experiencia en Italia y España, nos hemos beneficiado de lo que lamentablemente ha pasado allí. Pudimos organizarnos viendo lo ocurrido, tenemos servicios de salud semejantes”, cuenta a EL TRAPEZIO. En su opinión, “el éxito de Portugal fue aprender de los otros países y tomar medidas rápidamente”. De esta forma la capacidad de los hospitales nunca se llevó al límite aunque reconoce que, ante esta nueva fase de desconfinamiento “debemos estar muy atentos”. No obstante, “sabemos cómo organizarnos, tenemos los circuitos ya montados”, añade. ‘’-‘p0

Cuatro fases en España

 En España, el desconfinamiento va a tener cuatro fases, aunque numeradas del 0 al 3. La primera empieza también el lunes 4, con apertura de espacios como peluquerías o clínicas de fisioterapia, con cita previa. El día 11 de mayo abrirá el comercio local con restricciones y las terrazas con el 30% de su aforo, así como los hoteles y alojamiento turístico con limitaciones, entre otras medidas. También en dicha fecha se podrá visitar a familiares y amigos en grupos reducidos.

El 25 de mayo se reabrirán los centros educativos para actividades de refuerzo y para los menores de 6 años cuyos padres trabajen fuera. Cines, teatros y museos volverán a abrir sus puertas, con aforo limitado. Ya el 8 de junio se levantarán más restricciones que terminarán el día 22 de junio. Esta nueva realidad se alcanzará en un margen de entre seis y ocho semanas, con prórrogas del estado de alarma. Será cuando se permitirá la reapertura del conjunto de actividad económica pero con imposiciones de distanciamiento social, que deberán mantenerse hasta que haya una vacuna o medicamento eficaz contra la enfermedad.  Aunque este calendario será flexible, en función de la evolución de la pandemia, y asimétrico, “no nos vamos a poner en riesgo por impaciencia, vamos a elegir siempre la prudencia”, afirmó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante la presentación de este plan el pasado martes.

En España el primer caso de la Covid-19 se detectó el 31 de enero y dos meses después se detectaron, en 24 horas, 9.222 nuevos casos. El pico del número de fallecidos fue el 2 de abril, con 950 víctimas. Con los datos positivos de las últimas semanas, y una clara tendencia a la baja, de cara al desconfinamiento “no sabemos qué va a pasar. Los servicios sanitarios deben mantener toda la capacidad. El sistema se ha organizado bien, triplicando camas de UCI. Parece que la humedad y calor frena el virus pero hay que prepararse para lo peor, aunque luego no venga. Personalmente, tengo la esperanza que el virus, aunque siga. disminuya su letalidad”, afirma Ildefonso Hernández Aguado, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria.