Español Portugués, Portugal

Todos pensaban que sería la TAP, pero ha sido Efacec la empresa nacionalizada. El Consejo de Ministros ha emitido un decreto-ley para comprar el 71,73% que Isabel dos Santos, hija del ex presidente de Angola, poseía del capital social de la compañía creada en 1943; y que viene operando en áreas tan diversas como la energía, la ingeniería y la movilidad.

Esta nacionalización «temporal» (que tendrá lugar a finales de año) tiene como objetivo permitir la continuidad de la empresa y proteger los 2500 puestos de trabajo que estaban en riesgo desde el inicio de la investigación promovida por Portugal y Angola (el escándalo «Luanda Leeks») contra la hija mayor de José Eduardo dos Santos. Los bienes embargados de la empresaria hicieron que la actividad de esta sociedad quedara bloqueada y en peligro. Esto se debe a que no podían obtener financiación para sus operaciones diarias. Sobre esta decisión, los accionistas minoritarios, el grupo José de Mello y Téxtil Manuel Gonçalves, ambos con un 28% de capital, están satisfechos con esta nacionalización, ya que va a permitir que se desbloquee este «punto muerto».

Bancos en peligro y proceso contra Isabel dos Santos

La adquisición de la participación de Isabel dos Santos en la empresa sólo se pagará cuando se sepa quién es el verdadero dueño de estas acciones, ya que la angolana es objeto de innumerables embargos bancarios. Algunos de los bancos que concedieron crédito al grupo de la empresaria, Invernalia, han sido Montepio; el BIC Angola, y el BPI, los mayores financiadores de esta compra. Estos grupos pueden ser resarcidos, pero todavía no hay nada seguro; y, por tanto, pueden quedarse sin 110 millones de euros.

Tras ser investigada por el caso «Luanda Leaks», en el que supuestamente retiró dinero del Tesoro angoleño a paraísos fiscales, Isabel dos Santos considera esta nacionalización un proceso al mejor estilo de Kafka. La asociación entre las fiscalías de Angola y de Portugal puede hacer que la empresaria regrese al país para que preste declaración; lo que, de esta forma, alejaría la posibilidad de la emisión de una orden de detención internacional. Isabel dos Santos, considerada la mujer más rica de África, afirma ser inocente, y acusa a la Justicia de su país de falsificar pruebas para incriminarla.