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El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, está presente en el Foro Económico Mundial de Davos, y ha advertido de la necesidad de acelerar la producción y distribución de vacunas contra la covid-19, que ya ha matado a dos millones de personas; dando un golpe profundo a las economías mundiales.

El portugués, que anteriormente ya había destacado que no debe haber una nacionalización de las vacunas, ha señalado que la vacunación mundial debe hacerse de forma equitativa (algo que, de momento, no está sucediendo). Sólo con todos vacunados, ha recalcado, se puede soñar con una recuperación económica; no olvidando otros grandes desafíos de la humanidad, como es ya el cambio climático.

Para Guterres, si hay una palabra que define el mundo contemporáneo es «fragilidad», y esta «es la hora de la verdad». Una mayor solidaridad y cooperación internacional son las dos peticiones del secretario general.

Peligro nuclear y ascenso neonazi

El equilibrio mundial se pone en entredicho cuando un factor externo cuestiona la existencia de la humanidad, y uno de ellos son las armas nucleares. El reloj que cuenta el tiempo hasta la explosión de una bomba nuclear ha estado muy cerca de las 12 horas (momento de la detonación), pero la entrada en vigor del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares ha llevado a que las agujas de ese reloj hayan retrocedido. «Hoy, un mundo sin armas nucleares parece estar más lejos de nuestro alcance», ha advertido Guterres, sobre los peligros de las armas nucleares y de posibles guerras que puedan poner en peligro el medio ambiente.

El titular de la ONU ha felicitado a los países que han ratificado el acuerdo para el desarme nuclear, elogiando también el papel de la sociedad civil en el mantenimiento de la paz. Las cinco potencias nucleares (Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia), aún no han firmado este acuerdo, que ya cuenta con 50 países signatarios y entra en vigor 75 años después del lanzamiento de la bomba atómica en Hiroshima.

António Guterres también ha pedido una intensificación y alianza en la lucha contra el ascenso neonazi y la supremacía blanca; contra la xenofobia y los discursos de odio, provocados (en parte) por la pandemia, que están barriendo varias latitudes, incluyendo Portugal.

Recordando el 76 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, Guterres se ha mostrado triste, pero no sorprendido por el ascenso de este tipo de sentimientos. «Trágicamente, después de décadas en la sombra, los neonazis y sus ideas están ganando terreno», ha lamentado; poniendo el foco en que la diseminación de odios ocurre, en parte, por las noticias falsas compartidas por las redes sociales.

Resiliencia en la educación

Si ha habido algo que ha cambiado con la pandemia de la covid-19 ha sido la enseñanza. Según la UNESCO, 800 millones de estudiantes están sufriendo las consecuencias de la educación a distancia.

En un momento en que en varios países, incluido Portugal, tienen las escuelas cerradas, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha recordado la resiliencia de profesores y alumnos en el Día Internacional de la Educación.